Navidad: 13 Días De Paz

Devotional

Una Canción Magnifica  


Escrito por Danny Saavedra


“Oh, cuánto alaba mi alma al Señor. ¡Cuánto mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador! Pues se fijó en su humilde sierva, y de ahora en adelante todas las generaciones me llamarán bendita. Pues el Poderoso es santo y ha hecho grandes cosas por mí. Él muestra misericordia de generación en generación a todos los que le temen. ¡Su brazo poderoso ha hecho cosas tremendas! Dispersó a los orgullosos y a los altaneros. A príncipes derrocó de sus tronos y exaltó a los humildes. Al hambriento llenó de cosas buenas y a los ricos despidió con las manos vacías. Ayudó a su siervo Israel y no se olvidó de ser misericordioso. Pues lo prometió a nuestros antepasados, a Abraham y a sus descendientes para siempre.”—Lucas 1:46-55 (NTV)


¿Qué es lo mejor que te ha pasado? ¡Para mí, fue el conocer que mi esposa estaba embarazada de nuestro primer hijo! Me lo dijo en mi cumpleaños, sólo unas horas antes de que íbamos a cenar con nuestros amigos más cercanos.  


Un año antes, ella había quedado embarazada, pero perdimos al bebé. Así que, al principio, teníamos miedo de contarle a la gente debido a lo que pasó la última vez, pero esta vez se sintió diferente. Realmente sentí que el Señor me dijo que esta vez era real. Debido a esto, no permitimos que nuestro miedo robara nuestra alegría y emoción, así que le dimos la noticia a nuestros amigos esa noche.  


Toda mi vida había querido ser padre, así que cuando el momento finalmente llegó rebozaba de alegría, tanto que llamamos a nuestro hijo Judas, ¡que significa alabanza! Y no pasa un día en el que no alabo a Dios con todo mi corazón por el maravilloso, amable, enérgico, único, creativo, increíble niño que es mi Judas.  


Hoy vamos a ver uno de los pasajes más bellos de la Biblia. Se llama El Magníficat, que es el canto de alabanza de María al Señor.  


Piensa en cómo se habrá sentido María cuando apareció un ángel del Señor y le dijo que quedaría embarazada por el Espíritu Santo y daría a luz al tan esperado Mesías que se le prometió a Abraham: 


Aquel que aplastaría la cabeza de la serpiente de una vez por todas 


La Semilla a través de la cual todas las familias de la tierra serían bendecidas 


El Rey que se sentaría en el trono de David para siempre 


El Salvador que libraría a toda la humanidad 


En Lucas 1:38 (NTV) vemos su respuesta a esta impactante noticia: "Soy la sierva del Señor. Que se cumpla todo lo que has dicho acerca de mí." ¡Wow! Y entonces, poco después, ella va a visitar a su prima quien también estaba embarazada. Y como vimos ayer, tan pronto como la saluda Elisabet declara, por medio del Espíritu Santo, que María es bendecida sobre todas las mujeres porque había sido elegida para ser la madre del Señor. Incapaz de contener su alegría y emoción por más tiempo, María declara: "Oh, cuánto alaba mi alma al Señor. ¡Cuánto mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador!" 


Hay algunas semejanzas sorprendentes entre el canto de alabanza de María y el Canto de Ana que encontramos en 1ra Samuel 2. Con respecto a esto, el teólogo Alexander MacLaren escribió: "¿Debe la sencilla doncella del pueblo ser una poetisa porque es la madre de nuestro Señor? ¿Qué es más probable que ella deba poner sus emociones en formas tan familiares para ella, y especialmente que el himno de Ana debería colorear el suyo? Estos viejos salmos proporcionaban el molde en el que sus emociones brillantes corrían casi instintivamente, y la propia ausencia de 'originalidad' en la canción favorece su autenticidad". 


¿Alguna vez has experimentado un momento en tu vida en el que vino a tu mente una canción, un salmo o pasaje Bíblico que podía ayudarte a expresar lo que estabas sintiendo? ¡Es muy probable que eso haya pasado aquí con María! Ella pudo haber recordado la Canción de Ana y haberla hecho personal para expresar la indescifrable alegría, gratitud y felicidad que estaba sintiendo. 


Amigos, quiero recordarles algo: ¡El Magníficat de María también puede ser nuestro! Pueden ser las palabras que le cantamos al Señor. Al igual que María declaró: " Pues el Poderoso es santo y ha hecho grandes cosas por mí.", nosotros también deberíamos estar gritando esta alabanza con alegría desbordante e incontenible. ¡Gracias a Jesús, todos podemos cantar en voz alta sobre las grandes cosas que el Señor ha hecho por nosotros! Cada día nuestras vidas pueden ser un caminar, hablar, vivir, respirar Magníficat a nuestro Dios.  


Tómate un tiempo hoy para expresar tu Magníficat a Jesús. Háblalo, cántalo o escríbelo. Puedes usar una canción de adoración, un pasaje Bíblico o un salmo profundamente significativo, y hacerlo personal. ¡Declara hoy tu alegría y gratitud a nuestro gran Dios y Padre!