Navidad: 13 Días De Paz

Devotional

Estrella Maravillosa, de Brillante Resplandor 


Escrito por Danny Saavedra


“Jesús nació en Belén de Judea durante el reinado de Herodes. Por ese tiempo, algunos sabios de países del oriente llegaron a Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Vimos su estrella mientras salía y hemos venido a adorarlo». Cuando vieron la estrella, ¡se llenaron de alegría!”—Mateo 2:1-2,10 (NTV)


Algunas personas pasan toda su vida buscando el trabajo adecuado, el cónyuge adecuado, la casa adecuada, el automóvil adecuado, etc. Buscan y buscan, pero a menudo descubren que no es fácil encontrar lo que buscan.


A veces, las búsquedas nos llevan a lejos de casa, a territorios nuevos y desconocidos. . . ¡Al igual que la tripulación del Enterprise en Star Trek! La misión del Enterprise era "explorar mundos nuevos y extraños, buscar nueva vida y nuevas civilizaciones, ir en forma desafiante a donde ningún hombre ha ido antes". Al igual que los personajes de Star Trek, los sabios audazmente emprendieron una misión en busca de un Rey.


Pero, ¿quiénes eran estos hombres? La palabra que se usa en el griego a menudo se refiere a un grupo de sabios, probablemente sacerdotes y astrólogos Persas o Babilonios ("del Oriente"), que dedicaban su tiempo a interpretar señales y profecías. Con la influencia que Daniel tuvo en el gobierno de Babilonia y Persia 600 años antes, las detalladas profecías del Rey venidero (como en Daniel 9:24-26) que se encuentran en las Escrituras Hebreas, y la gran cantidad de Judíos que se mantuvieron en el área luego del regreso del exilio, hace sentido que estos sabios buscaran en las Escrituras Hebreas grandes señales y milagros.


Varios eruditos creen que los sabios sabían sobre buscar la estrella debido a la referencia en Números 24:17 acerca de la estrella y el cetro que iba a salir de Jacob. ¿Creerían ellos que el Dios de Abraham era el Dios verdadero? Es muy probable. Con todo lo que sucedió durante la época de Daniel, desde los grandes sueños de Nabucodonosor, hasta el horno de fuego y la fosa de los leones, es muy probable que un grupo de estos sacerdotes y eruditos babilónicos y persas se hayan convertido y transmitido estas creencias de generación en generación. Es incluso muy posible que algunos de estos sabios fueran de descendencia Judía, como lo eran Daniel y sus amigos.


Independientemente de su razonamiento y trasfondo, lo que está claro es que este grupo estaba decidido a encontrar al Rey. Considere que estos hombres estaban compuestos por gentiles que confiaban en la Palabra de Dios como verdad, tanto que, tan pronto vieron la estrella abandonaron su tierra y emprendieron una larga travesía en busca del Rey y El Mesías prometido. Entonces, después de aparentemente llegar a un callejón sin salida con Herodes en Jerusalén, la estrella apareció nuevamente para iluminar su camino hacia el Rey que buscaban. Y cuando vieron la estrella, se llenaron de gozo.


La gran lección aquí es que el Señor puede usar cualquier cosa para llamar nuestra atención y atraernos hacia Su Hijo. Para estos hombres del Oriente, fue una estrella. ¡Dios puede usar una estrella, una piedra, un libro, un anuncio, la naturaleza, o a ti y a mí! Si lo piensas bien, Él probablemente usó a alguien para ayudar a guiarte a un encuentro con Jesús, y Él quiere guiar a otros a Jesús a través de ti.  ¡Tú puedes ser la estrella que ayude a alguien que esté buscando e indagando a encontrar su camino hacia el Salvador!


Pero para que Dios nos use para guiar a las personas hacia Su Hijo, nuestras vidas deben reflejar el resplandor y la gloria de Jesús. Necesitamos vivir “como es digno del evangelio de Cristo,” (Filipenses 1:27 RVR1960). Cuando busquemos a Cristo Jesús, sigamos Su ejemplo y permanezcamos en Él, y brillaremos “como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida.” (Filipenses 2:15–16 NVI).


Compañeros seguidores de Cristo, por eso Dios los ha colocado donde están - en su trabajo actual, inscritos en la escuela a la que asisten, en su vecindario, en su familia, etc. ¡Si alguna vez ha tenido aspiraciones de ser una gran estrella, esta es tu oportunidad! Sé una estrella para Cristo, una que guía a las personas a adorar a Jesús.


Si nunca has hecho esto, ¡la Navidad es la temporada perfecta para comenzar! Invita a un amigo a la iglesia, haz un alcance evangelístico en tu vecindario o invita a alguien para Navidad y muéstrele de lo que esta maravillosa celebración se trata. ¡Empieza a brillar hoy!