El Compromiso de Oración para Niños - Como Hablar con Dios Todos los Días

Devotional

 Juan13:13, Lucas 22:54-62, Mateo 16:24 

¡Todo sobre el COMPROMISO!

¿Puedes decirlo?

Ora: Jesús, quiero seguirte como mi Señor. Cámbiame, como tú quieras. 

Verso para memorizar: Repite Juan 13:13 tres veces.

 ¿Puedes verlo? 

Nuestra historia se llama “Pedro no era perfecto”, está en Lucas 22:54-62.  

Pedro le dijo a Jesús, “aunque todos te abandonen, yo no”. Jesús sabía otra cosa y le dijo que antes de que el gallo cante, Pedro negaría, tres veces, que lo conocía. 

Sucedió como dijo Jesús. En el patio de la casa del sumo sacerdote, donde estaban interrogando a Jesús antes de su crucifixión, una criada vió a Pedro y dijo, “este estaba con él”. Pedro gritó, “muchacha, yo no lo conozco”. Después otra criada dijo a las personas que estaban reunidas, “tú también eres uno de ellos”, y Pedro lo negó nuevamente. Pedro estaba muy asustado. Quería que la gente dejara de reconocerlo, pero pasó por ¡tercera vez! “Seguro que este estaba con él; miren que es galileo.”  

Pedró comenzó a maldecir. Él gritó, “¡hombre, no sé de qué estás hablando!” Pero después pasó. “¡Quiquiriquí!” De repente, Pedro recordó las palabras de Jesús y salió corriendo llorando. Él sabía que había hecho lo que Jesús le dijo, y se sentía muy mal.  

¿Sabes qué es grandioso? Jesús no se dio por vencido con Pedro. Después de que Jesús resucitó, él desayunó con algunos de sus discípulos. Jesús le preguntó a Pedro, tres veces, “Pedro, ¿me amas?”

Cada vez, Pedro respondió, “si, Señor, tú sabes que te quiero”. Cada vez Jesús respondía, “cuida de mis ovejas”. Jesús quería que Pedro fuera su discípulo y que hiciera discípulos.  

Aunque Pedro no era perfecto, Jesús sabía que Pedro realmente quería seguirlo como su Señor. Pedro nunca negó a Jesús de nuevo. 

¿Puedes hacerlo?

Seguir a Jesús como el Señor de tu vida. 

Comprometerte a dejar que Jesús controle tus pensamientos, acciones y deseos.   

Pasar tiempo para decirle a Jesús cuánto lo amas y que quieres seguirlo, obedecerle y parecerte cada días más a Él.   

Oración: Querido Padre celestial, gracias por amarme y hacerme uno de tus hijos. Ayúdame a amarte y obedecerte. Ayúdame a amar a otros como tú me amas. Te pido perdón por mis pecados. Límpiame. Te alabaré con todo mi corazón. Jesús, quiero seguirte como mi Señor. Cámbiame como tú quieras.