El Compromiso de Oración para Niños - Como Hablar con Dios Todos los Días

Devotional

 Salmos 9:1, Lucas 2:1-20, Salmos 145:1-21 

 ¡Todo sobre la ALABANZA! 

¿Puedes decirlo?

Ora: Te alabaré con todo mi corazón.

Verso para memorizar: Repite Salmos 9:1 tres veces. 

¿Puedes verlo?

La historia de Navidad nos habla de la alabanza. Puedes leerla en Lucas 2:1-20 

Hace mucho, mucho tiempo, más de 2000 años, una joven llamada María recibió la visita de un ángel llamado Gabriel. Él tenía un mensaje muy especial para María. “No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor. Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo”.      

Cuando Jesús nació, hubo una gran alegría. “De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad”. Los pastores visitaron y adoraron al rey bebé. Ellos lo glorificaban y alababan por las cosas que vieron y escucharon. 

Hombres sabios vinieron del Este buscando al bebé Jesús. La estrella hermosa y luminosa que brillaba en el cielo nocturno los guió a venir y adorar al rey.  

Así como María, José, los pastores y los hombres sabios honraron y adoraron a Jesús, nosotros también debemos honrarlo y adorarlo. Un día, cuando nosotros estemos en el cielo, nos reuniremos alrededor de su trono honrándole y adorándole por siempre.  

¿Puedes hacerlo?

Alabar a Dios cada día, durante todo el día. 

Alabar a Dios en todas las situaciones. ¡Es una elección! 

Tener un corazón agradecido. Esto agrada a Dios y también es una parte importante de la alabanza y adoración. Alábalo cuando te despiertas. Alábalo cuando comes. Alábalo cuando vas a la escuela y regresas a casa. Alábalo antes de quedarte dormido. Así, de esta manera, desarrollas el hábito de la alabanza.   

Ora: Querido Padre celestial, gracias por amarme y hacerme uno de tus hijos. Ayúdame a amarte y obedecerte. Ayúdame a amar a otros como tú me amas. Te pido perdón por mis pecados. Límpiame. ¡Te alabaré con todo mi corazón!