Hoy recordaré

Day 2 of 7 • This day’s reading

Devotional

Decisiones sabias


El futuro está lleno de decisiones y situaciones que pueden provocar ansiedad. Enfrento decisiones sobre mis finanzas, así como decisiones sobre la educación de mis hijas. Percibo peligros delante de mí, en cuanto a mi familia, matrimonio, etc. En muchas ocasiones, al mirar a mi alrededor y ver las situaciones ya sean difíciles o fáciles, todas ellas demandan decisiones que tengo por delante, a los lados, y aún aquellas que siento que me persiguen. Es necesario actuar y para hacerlo, debo partir con la primera decisión: lo haré como yo pueda, en mis propias fuerzas, con mi propio entendimiento, ¡que por cierto es medio limitado!, o voy a confiar en Dios. Sé que si decido irme por ese camino es muy posible que se logre algo bueno. 


En esa intersección de tiempo y espacio, el Padre Celestial me habla y recuerda que mis fuerzas son limitadas, pero ¡su fuerza no! ¡Él es el Todopoderoso! Y es mi Padre. Me recuerda que mis respuestas son temporales, pero ¡sus soluciones son eternas! Me recuerda por medio de su Palabra que ha prometido estar conmigo todos los días hasta el fin. Él ha prometido darme todo lo que necesito para vivir la vida plena que ha designado para mí dentro del cumplimiento del propósito eterno. 


Yo tengo que decidir confiar que mi Padre Celestial tiene todo bajo su gobierno. Yo no tengo que controlar todo.... yo solo necesito confiar en mi Padre, basado en mi conocimiento de quién es Él. Ese conocimiento, trae confianza que me lleva a descansar... respirar... moverme libre de las cargas que hasta este momento han sido parte integral de mi ser. ¡Ya no tengo que solucionar cada situación que se me presenta en mi sabiduría, sino en la sabiduría divina! Solo se lo traigo a Él y confío. Él me da respuestas, soluciones y, sobre todo, paz. ¡Y esto lo necesito cada día de mi existencia! Esa existencia abundante que Él me ha prometido viene en el conocimiento del entendimiento de Cristo, por la confianza activa puesta en Él y las decisiones sabias en el Espíritu. Él me enseña a gobernar con el Espíritu que me habita, al alma que trata de tomar control, y someter las emociones y las situaciones al gobierno de Cristo.