El Nos Llama Por Nuestro Nombre

Day 2 of 4 • This day’s reading

Devotional

Maria

Las ovejas reconocen la voz de su pastor.

Y ellos le dijeron*: Mujer, ¿por qué lloras? Ella les dijo*: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Al decir esto, se volvió y vio* a Jesús que estaba allí, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dijo*: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo*: Señor, si tú le has llevado, dime dónde le has puesto, y yo me lo llevaré. Jesús le dijo*: ¡María! Ella, volviéndose, le dijo* en hebreo: ¡Raboní! (que quiere decir, Maestro) (Juan 20:13‭-‬16 LBLA).

Jesús nos llama por nuestro nombre y cuando esto sucede reconocemos la voz de nuestro maestro.

Escuchamos a menudo personas llamándonos por nuestro nombre, que no causa mayor efecto en nosotros, pero cuando es nuestro maestro ahí si, causa efecto en nosotros, no volvemos a ser los mismos cuando el maestro nos llama... . 

Escuchamos a menudo personas llamándonos por nuestro nombre, que no causa mayor efecto en nosotros, pero cuando es nuestro maestro ahí si, causa efecto en nosotros, no volvemos a ser los mismos cuando el maestro nos llama ....

 

"Samuel"

 Samuel dormía en el santuario del Señor, donde se encontraba el arca de Dios. La lámpara de Dios todavía estaba encendida. El SEÑOR llamó a Samuel, y este respondió: —Aquí estoy.  Y en seguida fue corriendo adonde estaba Elí, y le dijo: —Aquí estoy; ¿para qué me llamó usted? —Yo no te he llamado —respondió Elí—. Vuelve a acostarte. Y Samuel volvió a su cama.  Pero una vez más el Señor lo llamó: —¡Samuel! Él se levantó, fue adonde estaba Elí y le dijo: —Aquí estoy; ¿para qué me llamó usted? —Hijo mío —respondió Elí—, yo no te he llamado. Vuelve a acostarte.  Samuel todavía no conocía al SEÑOR , ni su palabra se le había revelado.  Por tercera vez llamó el SEÑOR a Samuel. Él se levantó y fue adonde estaba Elí. —Aquí estoy —le dijo—; ¿para qué me llamó usted? Entonces Elí se dio cuenta de que el SEÑOR estaba llamando al muchacho.  —Ve y acuéstate —le dijo Elí—. Si alguien vuelve a llamarte, dile: “Habla, SEÑOR, que tu siervo escucha”. Así que Samuel se fue y se acostó en su cama (1 Samuel 3:3‭-‬9 NVI).

Muchas veces no escuchamos la voz del pastor porque todavía no le conocemos como el caso de Samuel, pero Elí fue el que le reveló EL Señor a Samuel.

Dios te llama a que tengas una relación íntima con él, para estar listo y decir como Samuel: “Habla, Señor, que tu siervo escucha”, y así no confundirnos con las voces de este mundo y atender a la voz de nuestro Señor.

El señor te está llamando a que le sigas…