Un Llamado A La Oración

Day 5 of 5 • This day’s reading

Devotional

“Tu misión, si decides aceptarla”


Yo personalmente conozco el poder milagroso de la oración. La oración salvó mi vida. En enero de 2010, me estaba muriendo. Los médicos llamaron a mi familia y le dijeron que no duraría la noche. Mi esposo, mi mamá y mis amistades, que estaban en el cuarto, inmediatamente comenzaron a orar. Luego, llamaron a otras personas —algunas me conocían, otras no—, para que oraran por mí. ¡Viví! Dios me sanó y he trabajado, predicado y vivido feliz desde que ocurrió mi milagro. Doy gracias a Dios porque personas oraron por mí.


Debemos orar por nosotros mismos, por los demás y para que haya un avivamiento en las naciones. A lo largo de la historia, cuando Dios está a punto de hacer algo, convoca a un tiempo de oración. D.L. Moody dijo: “Todo gran movimiento de Dios se inicia de rodillas”. El renacimiento galés, las campañas de Jonathan Edwards, el avivamiento de la calle Azuza, el avivamiento en la Escuela Shearer y otros poderosos derramamientos a lo largo de los siglos se produjeron porque personas devotas se reunieron en conciertos de oración. [Gracias a Dios], un movimiento de oración mundial está una vez más saturando a la cristiandad. Debemos movernos donde Dios se está moviendo. Debemos proclamar un sentido de urgencia y embarcarnos en este movimiento de oración del final de los tiempos. La profecía bíblica nos dice que una gran cosecha está por llegar; pero sólo estaremos listos si permanecemos orando.


“Es tu misión, si decides aceptarla”.


Tenemos una misión, y la debemos aceptar.