La Familia Primero

Day 1 of 3 • This day’s reading

Devotional

 Consejo 1: Ser demostrativo


«¡Si tú sabes que te quiero!», dice un marido a su esposa, en medio de un diálogo. Es que no basta con saberlo, hay que decirlo. Necesitamos cada día sentirnos afirmados en nuestros afectos. No basta con que una vez en la vida nos hayan dicho que nos amaban para sentirnos contentos por el resto de nuestra existencia.


A la hora de hablar, hombre y mujer se diferencian marcadamente. Cuando dos mujeres hablan, pueden pasarse una hora tratando un mismo tema, porque dan cada detalle de él. En cambio, los hombres suelen expresar la idea central, y listo.


Somos así de distintos, pero tenemos algo en común: ambos necesitamos la expresión del afecto. Es fundamental, a la hora de expresar el amor, no mezquinar nuestra manera de decirlo: ¡repítelo cuantas veces quiera, le puedo asegurar que nunca será mal recibido!


Se necesita tanto de las palabras como de los gestos de cariño; son como pequeñas sorpresas que mantienen fresco el amor. Al hacerlo, le demostraremos y expresaremos que en el día pensamos en ella.


Todos necesitamos reconocimiento y estímulo, por más fuertes que parezcamos, precisamos la aprobación de los demás y, especialmente, de nuestra pareja. Las palabras de ánimo y afirmación edifican nuestra relación y sostienen la autoestima. Hombre y mujer necesitan el apoyo emocional en todo tiempo y, más aún, cuando llegan las crisis. Aprenda a edificar con sus palabras y no desanime a su familia con sus comentarios ni la destruya con palabras inadecuadas. No derribe en un segundo lo que le costó tanto sacrificio.


A partir de ahora, propóngase tener momentos y oportunidades para expresar su afecto y verá cómo la atmósfera de su hogar cambiará por completo.