Una vida en misión.

Day 3 of 5 • This day’s reading

Devotional

Sé una bocanada de aire fresco


Aquí en yesHEis conocemos a un chico que se llama Dan. Él siempre nos hace sonreír. Tiene una exuberancia que es difícil encontrar en las personas. Pareciera siempre tener una sonrisa en su cara, disfruta la vida y de cada pequeño momento que se le presenta. Mantiene los ojos abiertos y la disposición de buscar oportunidades para compartir su fe de muchas maneras originales. Claro, que como todo el mundo, Dan tiene sus días bajos, pero aún en esos tiempos, él se mantiene alegre. Él es real, él mantiene su corazón abierto y continúa sonriendo sin importar las circunstancias.


Por su manera de ser, Dan pudiera hacerte sentir incómodo. Es tan auténtico y audaz que pudiera ser contagioso. El actúa como es y no quiere imitar a nadie. No trata de ser nadie más. Él puede hacer las cosas más torpes, pero en él se ven bien, y al ser él mismo con tanta naturalidad, atrae a la gente a su alrededor y les hace respirar una bocanada de aire fresco. Tiene la habilidad de transformar un espacio aburrido en un lugar donde explotan las risas, al punto de dejarte hablando de él por algunos días.


Obviamente, no todos podemos ser como Dan, pero es importante recordar que Dios te ha dado talentos y una personalidad que pueden traer frescura y vida a aquellos que tanto lo necesitan.

No estamos sugiriendo que debes tratar de agradarle a todos, porque si esto pasara, es probable que no estés alcanzando el nivel al que Dios te está pidiendo que llegues. Sería bueno que te preguntes ¿Soy consciente de mi entorno? ¿me estoy desarrollando en él?


Al mostrar en su totalidad lo que Dios naturalmente te ha dado, causarás que las personas evalúen sus propias vidas, y posiblemente comiencen a preguntarte de donde viene esa vida llena de gozo que tu demuestras. De esta manera, estarás elevando el estándar de Dios y la gente lo notará.