El valor de la corrección bíblica

Dia 5 de 9 • Ver la lectura de hoy

Devocionales




La corrección conlleva instrucción


Proverbios 12:1 dice: “El que ama la instrucción ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión es ignorante”.


La palabra instrucción usada en este pasaje es la palabra hebrea musár que significa advertencia, reconvención, consejo, castigo, disciplina, enseñanza e instrucción. Apunta a todo el proceso de disciplina - educación con miras a generar información-formación-reformación. 


Corrección y reprensión están asociadas a un proceso de disciplina


La disciplina guía a la sabiduría, y quien la recibe en amor y como un acto de amor (aprecio, buena disposición, gracia) se hace sabio.  El que ama la disciplina (corrección, instrucción, reprensión, amonestación) ama el conocimiento y la verdad. Por el contrario, el que aborrece la disciplina se embrutece, se hace necio y falta de entendimiento. No en balde dice Proverbios 1:7: “Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”.


La instrucción y la reprensión tienen como objetivo corregir y enseñar para que la persona sea instruida en justicia y rectitud, y sea apartada de malos caminos. 


Rehusar la instrucción y la reprensión representa un grave error que conduce a andar por malos caminos, y acarrea consecuencias negativas. La renuencia a la disciplina no sólo conduce a la necedad y a la falta de entendimiento, sino también al sufrimiento. Así lo recoge Proverbios 5:12-14: “Y dirás: ¡Cómo pude aborrecer la corrección! ¡Cómo pudo mi corazón despreciar la disciplina! No atendí a la voz de mis maestros, ni presté oído a mis instructores. Ahora estoy al borde de la ruina, en medio de toda la comunidad”. Pero la corrección e instrucción, aunque incómodas e inclusive dolorosas, su fin es para provecho. “Camino a la vida es guardar la instrucción”, dice Proverbios 10:17.