Parallel
26
1No le va bien la nieve al verano
ni la lluvia a la cosecha
ni los honores al necio.
2Como gorrión perdido o golondrina sin nido,
la maldición sin motivo jamás llegará a su destino.#26.2 Cf. Nm 23.8. En el mundo antiguo se creía que las maldiciones tenían un poder temible (cf. Zac 5.4). Pero si la maldición es injustificada, Dios no puede prestarle atención y por lo tanto, carece de eficacia.
3Al caballo hay que domarlo,
al asno hay que frenarlo
y al necio hay que azotarlo.#Pr 10.13; 19.29.
4El que al necio no responde,
por necio no pasa.
5El que al necio sabe responder,
como tal le hace parecer.#26.4-5 Estos dos proverbios son contradictorios sólo en apariencia, ya que uno y otro deben ser aplicados según las circunstancias. A veces, la persona prudente pasa por tonta si se pone a litigar con un necio; otras veces, es conveniente dar al necio una respuesta oportuna, para impedir que se crea sabio.
6Confiar al necio un mensaje
es cortarse los pies y buscarse problemas.
7No va lejos el cojo con sus piernas
ni el proverbio dicho por un necio.#26.7 26.9
8Tan absurdo es atar la piedra a la honda
como dar honra a los necios.
9Ni el borracho la espina siente,
ni el necio el proverbio entiende.#Pr 26.7.
10Arquero que apunta a todo el que pasa
es quien da al necio trabajo en su casa.#26.10 Arquero que... su casa: traducción probable. Hebreo oscuro.
11El perro vuelve a su vómito#26.11 El perro... su vómito: 2 P 2.22. El perro era un animal impuro para los judíos; ser comparado con ese animal era uno de los peores insultos. Cf. Flp 3.2.
y el necio a su necedad.
12Más se puede esperar del necio
que de quien se cree muy sabio.#26.12 El que se cree muy sabio piensa que ha llegado a la perfección del saber; por eso puede esperarse más del necio que de él, ya que el necio puede al menos reconocer su ignorancia. Cf. Pr 3.7; 29.20.
13Para no trabajar, el perezoso pretexta
que en la calle hay un león al acecho.#Pr 22.13.
14La puerta gira en sus bisagras
y el perezoso gira en la cama.
15El perezoso mete la mano en el plato,
pero luego es incapaz de llevársela a la boca.#Pr 19.24.
16El perezoso se cree más sabio
que siete personas que saben responder.
17Meterse en pleitos ajenos
es agarrar a un perro por las orejas.
18Como un loco que lanza
mortales flechas de fuego,
19así es quien engaña a su amigo
y luego dice que todo era un juego.
20Sin leña se apaga el fuego,
y sin chismes se acaba el pleito.
21Para hacer brasas, el carbón;
para hacer fuego, la leña;
y para entablar pleitos, el pendenciero.#26.20-21 Sobre los pleitos, cf. Pr 15.18; 22.10; 29.22; Eclo 28.10.
22Los chismes son como golosinas,
pero calan hasta lo más profundo.#Pr 18.8.
23Baño de plata sobre olla de barro
son las palabras suaves que llevan mala intención.#Mt 23.25-28; 1~Jn 3.18.
24El que odia, lo disimula cuando habla,
pero en su interior hace planes malvados.
25No le creas si te habla con ternura,
pues su mente está llena de maldad;
26aunque trate de ocultar su odio,
su maldad se descubrirá ante todos.#26.24-26 Cf. Sal 28.3; Jer 9.4-8; Eclo 12.10-11; 27.23. Está llena de maldad: Lit. hay siete abominaciones en su corazón. El número siete es símbolo de plenitud. Véase Gn 4.18 n.
27El que cava una fosa, en ella cae;
al que hace rodar una roca, la roca lo aplasta.#26.27 Sal 7.15-16(16-17); Ec 10.8; Eclo 27.25-27.
28El mentiroso odia la verdad,#26.28 Odia la verdad: según la versión griega (LXX). Hebreo oscuro.
el de suaves palabras provoca el desorden.