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III. SEGUNDA COLECCIÓN: «DICHOS DE SALOMÓN»
(10.1—22.16)
Primera colección de dichos de Salomón
1Dichos#10.1 Dichos: Véase Pr 1.6 nota  e. de Salomón:#10.1 Salomón: Véase Pr 1.1 n.
El hijo sabio alegra a sus padres;
el hijo necio los hace sufrir.#10.1 Cf. Pr 15.20; 17.21,25; 19.13; 29.3; Eclo 16.1.
2Las riquezas mal habidas no son de provecho,
pero la honradez libra de la muerte.#10.2 Pr 1.17-19; 11.4; Eclo 5.8.
3El Señor no deja con hambre al que es bueno,
pero impide al malvado calmar su apetito.#10.3 Sal 34.9-10(10-11); 37.19,25; Pr 13.25; 28.25.
4Poco trabajo, pobreza;
mucho trabajo, riqueza.#10.4 Cf. Pr 12.24; 13.4; 15.19; 19.15. Véase Pr 6.6 n. Muchos proverbios destacan el valor del trabajo y del trabajador, y censuran, en cambio, la pereza y al perezoso.
5Cosechar en verano es de sabios;
dormirse en la cosecha es de descarados.#10.5 Dormirse... es de descarados: Cf. Pr 6.9-11; 20.4; 24.30-34.
6Sobre el hombre bueno llueven bendiciones,
pero al malvado lo ahoga la violencia.#10.6 Pero... lo ahoga la violencia: Esta línea es idéntica al v. 11b. Cf. Pr 13.3.
7Al hombre bueno se le recuerda con bendiciones;
al malvado, muy pronto se le olvida.#10.7 Al hombre bueno... bendiciones: Sal 112.6. Al malvado... se le olvida: Lit. el nombre del malvado se pudre. Cf. Job 18.17; Sal 109.13; Pr 10.27.
8El que es sabio acepta mandatos;
el que dice necedades acaba en la ruina.#10.8 Cf. Pr 10.14; Eclo 20.18; Mt 7.24-27.
9El que nada debe, nada teme;
el que mal anda, mal acaba.#10.9 El que nada... teme: Lit. el que camina íntegramente anda seguro. Mal acaba: texto probable. Heb. es conocido. Cf. 28.18.
10El que guiña el ojo acarrea grandes males;
el que dice necedades acaba en la ruina.#10.10 Cf. Sal 35.19; Eclo 27.22. El que dice necedades acaba en la ruina: Véase Pr 6.13 n.; cf. 10.8b. La versión griega (LXX) dice el que reprende abiertamente trae alivio.
11Las palabras del justo son fuente de vida,
pero al malvado lo ahoga la violencia.#10.11 Acerca del simbolismo del agua, véase Pr 3.20 n.
12El odio provoca peleas,
pero el amor perdona todas las faltas.#10.12 El amor... las faltas: Cf. Pr 17.19; véase 1 P 4.8 n.
13En labios del sabio hay sabiduría;
para el imprudente, un garrotazo en la espalda.#10.13 Para... la espalda: Cf. Pr 19.29; 26.3.
14Los sabios se reservan sus conocimientos,
mas cuando los necios hablan, el peligro amenaza.#10.14 Cf. Mt 12.34-35. Se reservan: Lit. atesoran. Cuando los necios... amenaza: Cf. 18.6-7.
15La defensa del rico es su riqueza;
la ruina del pobre, su pobreza.#10.15 Sal 49.6(7); Pr 18.11; 19.7; Eclo 8.2. La riqueza atrae amigos (cf. Pr 14.20; 19.4) y poder (18.23; 22.7). El pobre no tiene muchas amistades, ni poder, ni seguridad material.
16La recompensa del justo es la vida;
la cosecha del malvado es el pecado.#10.16 Pr 11.18; 12.28. En Ro 6.21-23, Pablo desarrolla un poco más el tema de la retribución del justo y del pecador. Ro 6.23 podría estar basado en este v.
17El que atiende la corrección va camino a la vida;
el que la desatiende, va camino a la perdición.#10.17 Cf. Pr 6.23; 15.10,32.
18Es de mentirosos disimular el odio,#10.18 Cf. Sal 120.2; Pr 6.24-26. A veces el mentiroso adula y halaga para disimular su odio.
y es de necios divulgar chismes.
19El que mucho habla, mucho yerra;
callar a tiempo es de sabios.#10.19 Cf. Pr 13.3; 17.27; Ec 5.2-3; Eclo 28.25-26; Stg 1.19; 3.2-12.
20Plata fina es la lengua del justo;
la mente del malo no vale nada.#10.20 La mente: Lit. el corazón (véase Pr 4.21 n.). Cf. Pr 25.11.
21Los labios del justo instruyen a muchos,
pero el necio muere por su imprudencia.#10.21 El necio... imprudencia: Cf. Pr 5.22-23.
22La bendición del Señor es riqueza
que no trae dolores consigo.#10.22 Sal 37.22; 90.17; 127.2; Pr 15.6
23El necio goza cometiendo infamias;
el sabio goza con la sabiduría.#10.23 Cf. Pr 15.21. El necio... infamias: Cf. Pr 2.14.
24Lo que más teme el malvado, eso le sucede,
pero al justo se le cumplen sus deseos.#10.24 Job 3.25; Sal 37.4; 145.19; 1 Jn 5.14-15.
25Pasa el huracán y el malvado desaparece,
pero el justo permanece para siempre.#10.25 Cf. Pr 12.3; Mt 7.24-27; 1 Jn 2.17. El huracán puede aludir veladamente a una manifestación del Señor para castigar al malvado.
26El perezoso es, para el que lo envía,
como el vinagre a los dientes o el humo a los ojos.#10.26 Cf. 13.17; 25.13; 26.6. La reprobación de la pereza es un tema frecuente en el libro de Proverbios (6.6,9; 12.24,27; 15.19; 20.4; 26.13-16).
27El honrar al Señor alarga la vida,
pero a los malvados se les acorta.#10.27 Honrar al Señor: Lit. temer al Señor (véase Dt 6.13 nota  j).
28Para los justos, el porvenir es alegre;
para los malvados, ruinoso.#10.28 Este v. sigue el tema del v. anterior y retoma lo dicho en el v. 24. Cf. Job 8.13; Sal 112.10.
29El Señor protege a los que hacen bien,
pero destruye a los que hacen mal.#10.29 El Señor... mal: Lit. el camino del Señor es refugio para el justo y destrucción para los que practican el mal. El camino del Señor puede referirse a la forma en que Dios actúa (cf. Sal 64.10[11]) o al camino que él traza para que el hombre lo siga (cf. Os 14.9). Cf. 2 P 2.21.
30Jamás el justo fracasará,
pero el malvado no permanecerá en la tierra.#10.30 Cf. Pr 2.21-22. Jamás fracasará: Véase Pr 3.11-12 n.
31De los labios del justo brota sabiduría,#10.31 Cf. Sal 37.30.
pero al perverso le cortarán la lengua.#10.31 Al perverso... lengua: Véase Mt 5.29-30 n.
32El justo dice cosas agradables;
el malvado, sólo cosas perversas.#10.32 Cf. Pr 15.2; Ec 10.12.