Números 13
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Moisés envía exploradores a Canaán#13.1-33 Los caps. 13—14 se refieren al punto más crítico de la marcha de los israelitas por el desierto. A causa de sus continuas murmuraciones y rebeldías, Dios hizo que permanecieran allí durante cuarenta años, en lugar de introducirlos de inmediato en la tierra prometida.
(Dt 1.19-25)
1El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
2«Envía unos hombres a que exploren la tierra de Canaán, que yo voy a dar a los israelitas. Envía de cada tribu a uno que sea hombre de autoridad.»
3Tal como el Señor se lo ordenó, Moisés los envió desde el desierto de Parán. Todos eran hombres de autoridad entre los israelitas, 4y eran los siguientes: Samúa, hijo de Zacur, de la tribu de Rubén; 5Safat, hijo de Horí, de la tribu de Simeón; 6Caleb, hijo de Jefuné, de la tribu de Judá; 7Igal, hijo de José, de la tribu de Isacar; 8Oseas, hijo de Nun, de la tribu de Efraín; 9Paltí, hijo de Rafú, de la tribu de Benjamín; 10Gadiel, hijo de Sodí, de la tribu de Zabulón; 11Gadí, hijo de Susí, de la tribu de José (es decir, la tribu de Manasés); 12Amiel, hijo de Guemalí, de la tribu de Dan; 13Setur, hijo de Micael, de la tribu de Aser; 14Nahbí, hijo de Vapsí, de la tribu de Neftalí; 15Gueuel, hijo de Maquí, de la tribu de Gad.
16Éstos son los nombres de los hombres que Moisés envió a explorar el país. A Oseas, hijo de Nun, le cambió el nombre y le puso Josué.#13.16 Oseas y Josué son dos formas del mismo nombre, derivadas de un verbo hebreo que significa salvar; de la transcripción griega deriva el nombre Jesús (Mt 1.21 n.).
17Moisés, pues, los envió a explorar la tierra de Canaán, y les dijo:
—Vayan por el Négueb y suban a la región montañosa.#13.17 Los vv. siguientes describen con bastante precisión el itinerario de los espías: saliendo de Cadés (13.26 n.), atravesaron el Négueb (véase Gn 12.9 n.) hasta llegar a Hebrón (v. 22), en la región montañosa que después se llamó Judá o Judea (véase Gn 13.18 n.), y desde allí siguieron hasta el extremo norte de Canaán (v. 21). Véase Índice de mapas. 18Fíjense en cómo es el país, y en si la gente que vive en él es fuerte o débil, y en si son pocos o muchos. 19Vean si sus ciudades están hechas de tiendas de campaña o si son fortificadas, y si la tierra en que viven es buena o mala, 20fértil o estéril, y si tiene árboles o no. No tengan miedo; traigan algunos frutos de la región.
Esto sucedió en la época en que se recogen las primeras uvas.#13.20 En la época en que se recogen las primeras uvas: es decir, a mediados o fines de julio. 21Los hombres fueron y exploraron el país desde el desierto de Sin, en el sur, hasta Rehob, en el norte, junto a la entrada de Hamat. 22Entraron por el Négueb y llegaron hasta Hebrón. Allí vivían Ahimán, Sesai y Talmai, descendientes de Anac. Hebrón fue construida siete años antes que Soan en Egipto.#13.22 Soan: Esta ciudad desempeña un papel importante en la historia de los israelitas en Egipto. Véase Sal 78.12 n. 23Llegaron hasta el arroyo de Escol, cortaron allí una rama que tenía un racimo de uvas, y entre dos se lo llevaron colgado de un palo. También recogieron granadas e higos. 24A ese arroyo le pusieron por nombre Escol,#13.24 Escol era el nombre de un valle al norte de Hebrón; su nombre, en hebreo, significa racimo de uvas. por el racimo que cortaron allí los israelitas.
25Después de explorar la tierra durante cuarenta días, regresaron 26a Cadés,#13.26 Cadés, llamado también Cadés-barnea, es un oasis situado entre el desierto de Parán y el de Sin, no muy lejos de la parte sur de Canaán (Nm 34.3-4; Jos 15.1,3). Véase Índice de mapas. en el desierto de Parán. Allí estaban Moisés, Aarón y todos los israelitas. Y les contaron lo que habían averiguado y les mostraron los frutos del país. 27Le dijeron a Moisés:
—Fuimos a la tierra a la que nos enviaste. Realmente es una tierra donde la leche y la miel corren como el agua,#13.27 Tierra donde... como el agua: expresión frecuente en el Pentateuco, que expresa la fertilidad de la tierra prometida (Ex 3.8 nota  f). y éstos son los frutos que produce. 28Pero la gente que vive allí es fuerte, y las ciudades son muy grandes y fortificadas. Además de eso, vimos allá descendientes del gigante Anac.#13.28 Anac: Véase Nm 13.33 n. 29En la región del Négueb viven los amalecitas, en la región montañosa viven los hititas, los jebuseos y los amorreos, y por el lado del mar y junto al río Jordán viven los cananeos.#13.29 Amalecitas: Véase Ex 17.8 nota  g. Respecto de los otros habitantes de Canaán, véanse Gn 10.16-18 n.; Ex 3.8 nota  g.
30Entonces Caleb hizo callar al pueblo que estaba ante Moisés, y dijo:
—¡Pues vamos a conquistar esa tierra! ¡Nosotros podemos conquistarla!
31Pero los que habían ido con él respondieron:
—¡No, no podemos atacar a esa gente! Ellos son más fuertes que nosotros.
32Y se pusieron a decir a los israelitas que el país que habían ido a explorar era muy malo. Decían:
—La tierra que fuimos a explorar mata a la gente que vive en ella,#13.32 Mata a la gente que vive en ella: es decir, es un país donde no se puede vivir, porque es estéril y malsano o porque allí siempre hay guerras y conflictos. y todos los hombres que vimos allá eran enormes. 33Vimos también a los gigantes, a los descendientes de Anac.#13.33 Los descendientes de Anac eran un grupo de cananeos, famosos por su estatura. Aquí se los designa con el término hebreo nefilim (gigantes), probablemente porque la tradición los había relacionado con los gigantes de Gn 6.1-4. Véase también Dt 2.10-11n. Al lado de ellos nos sentíamos como langostas, y así nos miraban ellos también.

Texto © Sociedades Bíblicas Unidas, 1994.

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