El Poder del PerdónSample

ENTREGO TODO A DIOS
Uno de los significados de la palabra “entregar” en hebreo es (Shaláj), que es arrojar, lanzar, echar lejos. Entonces, el entregar se refiere a soltar algo con intención, dejar de cargarlo nosotros mismos.
Después de que reconocemos que existe una herida en nuestro corazón y le colocamos nombre al dolor, ese es un momento muy vulnerable donde el diablo querrá atacar nuestra mente y endurecer nuestro corazón. Es común tener pensamientos como: “Yo no merecía esto”, “Esta persona fue muy injusta conmigo”, “Yo nunca le haría lo que me hizo”, entre otros.
Y algunos de estos pensamientos puede que tengan un poco de lógica en ellos, pero no son una verdad completa. Déjame colocarlo en perspectiva:
“Yo no merecía esto”. Jesús tampoco merecía ir a la cruz y cargar nuestros pecados.
“Esta persona fue muy injusta conmigo”. Jesús fue condenado injustamente con argumentos basados en mentiras.
“Yo nunca le haría lo que me hizo”. Jesús es el único ser perfecto que no pecó; nosotros somos humanos imperfectos que sí, cometemos y continuaremos cometiendo errores hasta su regreso.
¿Ves cómo todo cambia cuando lo colocamos en perspectiva con el sacrificio de Jesús? Si existe alguien en este mundo que entiende lo que es ser herido y experimentar dolor, es Él. Por eso, el segundo paso para poder perdonar es entregar. Entregar al Señor todo el daño que esa persona te causó, cómo te hizo sentir y los sentimientos que eso generó en ti.
A veces queremos aferrarnos al dolor porque sentimos que es lo único que nos queda. Es cómodo quedarnos en una mentalidad de víctima y permitir que crezcan pensamientos que alimentan nuestro orgullo, pero estos pensamientos a largo plazo no nos traen paz ni libertad. Puedes pensar que estás avanzando, pero en realidad, estás estancado.
Entonces, ¿recuerdas las preguntas que respondiste el día de ayer?
Todo eso lo vas a entregar al Señor. El desafío de hoy es: Ora, y lee cada cosa que escribiste, y de forma intencional dile a Dios: “Te entrego esto, no quiero cargarlo más” y finalmente, cuando termines de entregar cada cosa, pídele al Espíritu Santo que te llene.
¡Al terminar de orar, verás cómo te sientes menos cargado/a! Gloria a Dios por eso.
Y si terminas de orar y aún sientes un peso en ti, pídele al Espíritu Santo que te revele qué es y entrégalo. Permanece en su presencia hasta que seas lleno por la paz que sobrepasa todo entendimiento y hasta que seas lleno del Espíritu. ¡Ánimo!
About this Plan

Muchas veces sabemos que debemos perdonar, entendemos que es correcto e incluso lo deseamos, pero al hacerlo enfrentamos una realidad: nuestro corazón ha sido herido. Este devocional de 3 días te guiará paso a paso en ese proceso, no desde la teoría, sino desde una experiencia real con Dios. A lo largo de estos días, pasarás del dolor a la libertad, permitiendo que Dios sane las áreas más profundas de tu corazón.
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