Meta FinalSample

Los silencios de Dios y sus propósitos
¿Alguna vez has sentido que Dios llega tarde? Yo he estado ahí. Cuando la enfermedad golpea a un ser querido o cuando la crisis se agrava, enviamos mensajes al Cielo esperando una respuesta inmediata. Pero a veces, el Cielo parece callar. En la historia de mis amigos de Betania, María y Marta, veo reflejada esa misma angustia. Ellas le enviaron a decir a Jesús: «El que amas está enfermo» (Juan 11:3, RVR1960), y aunque Jesús las amaba profundamente, decidió esperar.
Ese retraso de dos días parece, a simple vista, una falta de cortesía o incluso de amor. Pero he aprendido que los silencios de Dios son preparatorios. Jesús sabía que Lázaro moriría, y permitió que así fuera porque tenía planeado algo mucho más grande que una simple sanidad: quería revelar su gloria como la resurrección misma. El Señor es como la luz del día; mientras esté con nosotros, no tropezaremos en la oscuridad del luto.
A veces Dios permite que experimentemos la «muerte» de nuestros sueños o la pérdida de seres queridos para que nuestra fe no descanse en las circunstancias, sino en su persona. Mi esposa Bobbie y yo pasamos por valles de enfermedad donde el silencio de Dios era palpable, pero en ese silencio descubrimos que su amor es más fuerte que la muerte misma. Él permite el dolor temporal para producir un peso eterno de gloria. Sus caminos no son nuestros caminos, pero su meta siempre es nuestra redención.
Si hoy sientes que Jesús se ha retrasado en tu crisis, no supongas que se ha olvidado de ti. Él está esperando el momento perfecto para que su luz brille con más fuerza en tu oscuridad. El retraso de Dios es a menudo la plataforma para su milagro más grande. Confía en su corazón, incluso cuando no puedas ver sus manos trabajando.
Padre, fortalece mi alma de manera que sin sentirte ni verte nunca titubee ni desmaye. Lléname de la fe y la esperanza de que tienes preparado algo mayor de lo que te pedimos o entendemos. En el nombre de Jesús, amén.
About this Plan

¿Estás listo para correr bien el último tramo de tu vida? Este plan de cinco días basado en el libro «Meta final» de Robert Wolgemuth (Editorial Portavoz) te invita a mirar tus días finales sin temor. A través de la lente de la eternidad y la victoria de Cristo, Robert comparte sabiduría bíblica para disipar la ansiedad y llenarte de esperanza y paz. ¡Prepárate para terminar la carrera con gozo!
More