Lucha Para Escuchar

Day 1 of 4 • This day’s reading

Devotional

Rápidos para escuchar


Escuchar es una parte esencial de la comunicación que a menudo se pasa por alto. Todos nos esforzamos por ser vistos y escuchados, pero es fácil olvidar que también debemos esforzarnos por escuchar lo que otros dicen y entender cómo ven las cosas.


Cuando nos negamos a escuchar a los demás, solo vemos de una manera: la nuestra. Lo más probable es que no tengamos el monopolio de la verdad. Incluso si nuestros datos son correctos, hay algo más importante que el simple conocimiento: amar a alguien escuchándolo.


Ignorar a alguien que intenta comunicarse con nosotros provoca su ira y su enfado. Cuando no se nos escucha, podemos indignarnos. Levantamos la voz. Manipulamos los argumentos a nuestro favor y nuestras inseguridades se apoderan de nuestra alma, el caos se forma como un tornado. Intentamos desplazarlo, culpar a la otra parte por su incapacidad para escuchar o hacer que todos los que nos rodean se sientan heridos en la misma medida. 


Es fácil ver cómo este tipo de ira no produce la justicia que Dios desea. La palabra griega traducida como «justicia» incluye la idea de comunidad y armonía. Escuchar conduce a la armonía, al contrario de la frustración y la ira.


Cuando nos negamos a escuchar a los demás, quedamos atrapados por nuestras ideas. Si no podemos escuchar a los demás, probablemente significa que tampoco podemos escuchar a Dios.


Cuando nos esforzamos por escuchar, frenando los impulsos carnales de nuestro orgullo, podemos oír lo que otros tienen que decir y percibir cómo ven las cosas. Esa misma práctica nos abre la puerta para conocer mejor a Dios.