BibleProject | Un viaje a través de Lucas y Hechos

Devotional



Lucas investigó a muchos de los primeros testigos de la vida de Jesús y después escribió su relato evangélico. La historia comienza en las colinas de Jerusalén donde los antiguos profetas de Israel afirmaron que un día, Dios mismo vendría a establecer su Reino en toda la tierra.

Un día en el templo de Jerusalén, un sacerdote llamado Zacarías estaba trabajando cuando tuvo una visión que lo estremeció. Un ángel apareció y le dijo que él y su esposa tendrían un hijo. Esto era extraño porque Lucas relata que Zacarías y su esposa eran muy viejos y que nunca habían podido tener hijos. Con esta información, Lucas establece una analogía para comparar su historia con la de Abraham y Sara, los grandes antepasados de Israel. Ellos también eran muy viejos y nunca pudieron tener hijos hasta que Dios milagrosamente les dio un hijo, Isaac, con quien comenzó toda la historia de Israel. De modo que Lucas está insinuando aquí que Dios está a punto de hacer algo igual de importante una vez más. El ángel le dijo a Zacarías que llame a su hijo Juan y le explicó que su hijo sería aquel a quien los antiguos profetas de Israel habían señalado como el que vendría a preparar a Israel para encontrarse con su Dios cuando viniera a gobernar Jerusalén. Zacarías no pudo creerlo y se quedó mudo hasta el nacimiento de Juan.

El mismo ángel también visitó a una virgen llamada María con una noticia igualmente impactante. Ella también tendría milagrosamente un hijo que los profetas de Israel habían predicho. El ángel le dijo que lo llamara Jesús y que sería un rey como David, gobernaría sobre el pueblo de Dios para siempre. Ella descubrió que Dios se uniría a la humanidad en su vientre y que daría a luz al Mesías. Entonces, de esta manera, María pasó de ser una joven de un pueblito a ser la madre del futuro rey. Quedó sorprendida y entonó un cántico sobre cómo el cambio de su estatus social indicaba que se avecinaba un gran cambio. A través de su hijo, Dios derrocaría a los gobernantes de sus tronos y exaltaría a los pobres y humildes. Dios iba a poner el orden mundial patas para arriba.