Dios Pelea Por Tí

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Devotional

GEDEÓN 


Los conflictos son una parte integral e inevitable de la vida. La manera en que los resolvemos define nuestro carácter y nuestro caminar en la fe. Afortunadamente, no estamos solos en la lucha. Podemos encontrar consuelo en el hecho de que Dios mismo establece nuestra causa y nos defiende del maligno.


A lo largo de las sagradas escrituras se encuentran un sinnúmero de intervenciones del Todopoderoso peleando en favor de su pueblo. Un ejemplo convincente envuelve a un guerrero inseguro dirigiendo el ejército de Israel, el cual estaba en desventaja por su cantidad de soldados, a una confrontación frente a uno de sus opresores, los madianitas.


Israel había soportado siete años de sufrimiento en manos de los madianitas, cuyo nombre significa lucha, por su desobediencia a Dios. Dolorosamente, fueron testigos de cómo sus cultivos y ganados fueron consumidos y destruidos mientras se escondían en cuevas en las montañas. Era un tiempo de desesperación, pero Yahweh estaba orquestando una estrategia para liberarlos una vez más. Fijó sus ojos en un hombre para dirigir el camino.


En Jueces 6, nos presentan a Gedeón, quien se esconde del enemigo. Un ángel se le aparece con palabras de ánimo, “¡El SEÑOR está contigo, tú poderoso hombre de valor!” ¡Que poderosa declaración! Luego, procedió a informarle que Dios lo usaría para liberar a Israel. A pesar de sus reservas, Dios le asegura, “Yo estaré contigo.” ¡En tiempos de necesidad, siempre recuerda que Dios tiene el poder para cambiar las cosas a nuestro favor!


Gedeón procede a reunir 32,000 hombres para batallar contra los madianitas. Había un solo problema: Dios le dice que eran demasiados hombres. Siguen unas instrucciones: “Cualquiera que tenga miedo, déjalo ir.” ¡Rápidamente se reduce el ejército a 10,000 soldados valientes e, inmediatamente después, se reduce otra vez a solo 300! Este pequeño grupo realiza un plan estratégico para sorprender a los madianitas mientras dormían, sonando sus trompetas, rompiendo sus cántaros llenos de fuego y gritando a todo pulmón, “¡La espada del SEÑOR y de Gedeón!” ¡El ejército enemigo se angustia tanto, que comienzan a pelear entre ellos mismos, finalmente otorgando a Israel la victoria!


No se necesita mucha gente para hacer un impacto. Un corazón obediente en las manos de Dios es suficientemente poderoso. ¡Sus habilidades no tienen límites y su poder se perfecciona en la debilidad! ¡Dios pelea por ti!