Eternamente amor

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Devotional

Eternamente amor


Qué precioso es tu amor,


Infinito como el cielo es tu amor.


Qué precioso es tu amor


Extravagante y firme como las montañas.


Cuando pensamos en Dios, lo hacemos desde nuestra perspectiva limitada e influenciada por los sentidos que afectan nuestra apreciación de lo que significa su amor infinito e, inclusive, extravagante porque excede toda idea que piensa que depende de nuestros actos. El Padre es amor; esa es su esencia. Si lo conoces, ¡amas!, no solo involucrando tus sentimientos y un alma que se desborda por alguien, sino de la manera en la que Él lo hace: desde su naturaleza, en lo profundo de su ser y a pesar del rechazo, el odio, la burla, las malas decisiones…; ese es el amor que llevó a Dios a dar a su Unigénito como sacrificio perfecto para que el que en Él crea, no se pierda, sino tenga la vida eterna.


¡Él nos amó! Fue tan determinante que nada movió su parecer: se manifestó firme en Cristo, en la cruz del Calvario, para que supiéramos que ese amor es real y tenemos acceso a Él; fue evidente en esa sangre derramada, incluso, por los que siguen rechazándolo; no se detiene en lo temporal porque es eterno y, sin embargo, es particular, aunque abarca la humanidad. Particular porque nos llama a cada uno por nombre; nos escogió desde antes de la fundación del mundo, pero también ama a todos y no quiere que ninguno perezca. Ese es el amor que trasciende porque nos predestinó a ser adoptados por medio de Jesús. 


Dios es eterno, y todo lo que Dios es, lo es eternamente.


Dios es amor; eternamente amor.