[Grandes versos] El Evangelio de Isaías

Día 5 de 8 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

Sin miedo



Cuando pierdes tu trabajo, cuando un amigo cercano te traiciona, cuando tu adolescente huye, cuando tu matrimonio se desmorona, cuando escuchas el diagnóstico de cáncer, en todas estas crisis y en mil más, escucha la Palabra de Dios para ti: «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia».



Cuando te sientas abrumado por los problemas en tu vida y no estés seguro de que sobrevivirás, escucha la Palabra de Dios para ti: «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia».



Cuando visites a un amigo en el hospital que se enfrenta a una cirugía o a una enfermedad potencialmente mortal, permítele que escuche la Palabra de Dios para él: «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia».



Cada línea respira vida, esperanza y paz. «No temas». Los miedos pueden venir, pero no les des paso. Niégate a ceder al miedo.



«Porque estoy contigo». Si sabes que Dios está ahí contigo, puedes soportarlo. Tal vez necesites recordártelo una y otra vez: Él está conmigo.



«No desmayes». No te alarmes. Niégate a ser sacudido. No te preocupes.



«Porque yo soy tu Dios». Esta es la conclusión: Él es nuestro Dios y él es más grande que nuestra carga.



«Porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré». La fuerza de Dios se derrama sobre nuestra debilidad. Siente cómo la fuerza de Dios se eleva dentro de ti. Él es nuestra fuerza.



«Siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia». Esto es profundamente alentador. Dios no te dejará caer. Él te defenderá. Nunca te dejará ir, nunca. Deja que estas palabras te inunden. Escúchalas. Escucha la voz de Dios.



«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia».