[Grandes versos] El Evangelio de Isaías

Día 3 de 8 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

Un Hijo nos es dado



En el año 700 a.C. la nación de Israel tuvo problemas abrumadores. Había enemigos despiadados alrededor. La gente se había olvidado de Dios. La oscuridad, la muerte y la desesperación llenaron la Tierra. ¿Cuál era la solución? ¿Un nuevo gobierno? ¿Un nuevo líder? ¿Reforma económica? ¿Estrategia militar? ¿Un nuevo sistema educativo?



Isaías declara que la única esperanza llegará en un recién nacido. ¿Cómo podría ser eso? El bebé no sería un bebé normal, sería un rey. De hecho, él sería el Rey de reyes y gobernaría el mundo. Este bebé Rey tendría cuatro títulos, describiendo lo que él puede hacer por nosotros.



«Maravilloso Consejero». Este Rey tiene toda la sabiduría y comprensión. Las complejidades de la vida están fuera de nuestro alcance, pero no están más allá de Jesús. ¿Necesitas sabiduría? Ve con el Consejero Maravilloso. Él sabe qué hacer.



«Dios poderoso». Ahora sabemos: este Rey no es otro más que Dios en la carne. Él es el Dios poderoso, lo suficientemente poderoso como para salvarnos. Sea cual sea la necesidad, él puede resolverla. Puede rescatarte.



«Padre eterno». Este Rey es como un padre amoroso por la manera en que se preocupa por nosotros. Él provee. Él protege. Él pastorea. A él le importa. Él entiende. Él escucha. ¿Cuál es tu mayor carga en este momento? Tráela a él pues se preocupa por ti.



«Príncipe de Paz». Jesús puede tomar tus miedos, tus preocupaciones, tu culpa y tu desesperanza y reemplazarlos con su paz. Puede inundar tu corazón con paz. Él puede envolverte en paz porque él es el Príncipe de Paz.



La solución definitiva a las necesidades del antiguo Israel fue este inusual bebé, el bebé que era Rey. Él también es tu solución. Llámalo. Acude a él. Corre hacia él. Él sabe qué hacer. Puede rescatarte. Se preocupa por ti. Puede inundar tu corazón con paz. Corre hacia él ahora.