[Grandes versos] El Evangelio de Isaías

Dia 2 de 8 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

¿Estás disponible para Dios?



«Heme aquí». Estoy a disposición de Dios. Ves esta respuesta de Isaías (Isaías 6). La ves por parte de Abraham (Génesis 22). La ves de María (Lucas 1). Es la respuesta que Dios busca de su pueblo. Es la respuesta que Dios anhela de sus hijos. Es la respuesta de fe. Es la respuesta de confianza. Es la respuesta de un siervo. «Heme aquí, envíame a mí. Aquí estoy, Señor, listo para obedecer tu orden. Cuando quieras, donde sea, lo que sea. Envíame a mí».



Pero hay un inconveniente, ¿o debería decir un lado difícil? El lado difícil es el riesgo. Si dices «sí» a la llamada de Dios, ¿a dónde te llevará? ¿Dónde terminarás? ¿Qué desierto tendrás que cruzar? No lo sabes. Isaías no lo sabía. No sabía que se enfrentaría al rechazo y terminaría siendo cortado en dos.



Abraham no lo sabía. No sabía que Dios le pediría que matara a su propio hijo.



María no lo sabía. No sabía que vería a su propio hijo ser clavado en una cruz.



No sabes el qué, el por qué o el cómo. Lo único que conoces es a Dios. Pero es suficiente. Es suficiente para la gente de fe. Es suficiente para las personas que conocen a su Dios. Es suficiente para las personas que han confiado en su amor. Es suficiente para las personas que han sentido su gracia.



Sí, hay un lado difícil. Puede haber dolor, puede haber sacrificio, pero Dios te acompañará. Si pudieras preguntarle a Isaías, Abraham o María, te dirían: «No nos arrepentimos. Se puede confiar en Dios. Siempre es mejor confiar en el Señor».



Así como Dios llamó a Isaías, Dios te llamará. ¿Cómo responderás? Dios no está buscando una gran habilidad, sino una gran disponibilidad. Dios está buscando gente que diga: «¡Aquí estoy! Envíame a mí».