El poder de la palabra de Dios para transformar vidas

Devocional

La palabra de Dios es inmune al paso del tiempo. La Biblia no pasa de moda

La Biblia ha demostrado ser relevante a las necesidades del hombre en todas las épocas. “Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre” (Isaías 40:8). A lo largo de la historia de la humanidad, muchos reyes, gobernantes y pensadores ateos han tratado de destruir y desprestigiar la palabra de Dios. Ellos han muerto, son historia, y la Biblia sigue presente y vigente. La palabra de Dios ha demostrado una capacidad sobrenatural de sobrevivir a la acción del tiempo y al antagonismo de algunos hombres que han tratado de destruirla. Ella es como un yunque sobre la cual se han desgastado muchos martillos. Algunos libros de la Biblia fueron escritos hace más de 4000 años y ella completa fue terminada hace cerca de 2000 años. Y, aún hoy en día, sigue afectando la vida de millones de personas que con sus vidas transformadas dan testimonio de su poder y carácter divino. 

La palabra de Dios mantiene su vigencia, relevancia y pertinencia a pesar del paso del tiempo

La Biblia tiene la virtud de ser oportuna y siempre pertinente a nuestras necesidades, a lo que estamos buscando y anhelando. Ella fue escrita, en sus diferentes momentos, para atender y servir de apoyo, instrucción, exhortación y edificación, dependiendo de las circunstancias y necesidades que tenían sus destinatarios de entonces; y, aún hoy, es capaz de ministrar a cada hombre que con devoción y sinceridad acude a sus páginas no como un libro de consulta, sino como la poderosa palabra de Dios. Jesús dijo: “El que quiere hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi cuenta” (Juan 7:17). 

La eficacia de la Biblia es manifiesta en la vida de millones de hombres y mujeres que, a lo largo de la historia del hombre, constituyen un testimonio inefable del poder y beneficio que ella representa.