Tumbas a jardines: Restaurando esperanza en lugares muertos

Devocionales

AQUÍ ESTOY


Al que vida me entregó


Rindo todo lo que soy 


Usa hoy mi vida Dios 


Reina en mi corazón


Si fueras honesto acerca de tu lista de prioridades, ¿los deseos de quien generalmente vienen primero –– los tuyos o los de Dios? Y cuando Sus deseos chocan con los tuyos, ¿cuál es tu primera respuesta?


Para Abraham, sin importar la tarea que Dios le asignara, su primera respuesta era una de obediencia.


Cuando Dios llamó a Abraham a dejar su hogar y viajar a una tierra desconocida, él escuchó y obedeció. Y cuando por fin Dios bendijo a Abraham con un hijo y le dijo que ofreciera a su hijo como sacrificio, él contestó diciendo, «Aquí estoy» (Génesis 22:1).


¿Puedes imaginar el dolor y la angustia por la que Abraham estaba pasando? Dios le ordenó que hiciera algo que no solo le iba a traer lamento, pero también estaba en conflicto directo con como se sentía acerca de su hijo. Sin embargo, Abraham puso a un lado sus propios sentimientos y decidió confiar en Dios y ser obediente a Su voluntad.


Justo en cuanto Abraham iba a hacer lo que Dios le ordenó que hiciera, un ángel del Señor lo detuvo. Por su fidelidad, él y sus descendientes fueron bendecidos abundantemente.


Cuando nos enfrentamos a una orden incomoda, tendemos a huir de ella. Es difícil siempre tener una visión más amplia, entonces nos sentimos temerosos cuando Dios nos pide que hagamos algo que parece lo contrario a la visión que Él nos dio. Darle todo, ya sean nuestras finanzas, nuestro tiempo, o nuestros planes, a veces puede ser la decisión más difícil que podemos tomar.


Pero si tenemos fe en Su plan y visión para nuestras vidas, entonces cuando Él nos llama a lo desconocido, podemos decir, «Confío en ti. Usa hoy mi vida Dios». No nos tenemos que preocupar que el paso que Él nos está pidiendo que tomemos, no concuerde con donde Él nos dijo que iríamos. 


Puede que el camino sea escabroso, pero podemos confiar que, si Él ha ido delante de nosotros, estaremos más cerca a lo que Él tiene para nosotros.


Haz que la voluntad de Dios sea hoy tu prioridad. Y cuando Él llame, responde con, «Aquí estoy» –– la primera vez. Él está esperando revelar las bendiciones que Él tiene para ti.