El reto de entender el propósito de nuestra vida

Devocional

¿Qué es la serpiente?


En Génesis capitulo tres, vemos que entra en escena la serpiente. Comenzó siendo una serpiente, y ahora terminó siendo un dragón, versión evangélica. La serpiente no habla, así como ningún árbol da conocimiento. Dios no les dio imagen y semejanza, así como no les dio cerebro para que hablaran, inyectaran veneno y produjeran muerte; es lo que produjo la serpiente al inyectar conceptos de separación de Dios, condenación, pecado.


Cuando Pablo habla de los hombres que no tienen conocimiento de Dios, dice que su garganta es sepulcro abierto, que engañan de continuo con su lengua: veneno de serpientes hay bajo sus labios. ¿A qué se refiere? Al mismo veneno que cambió la mente de Eva en el Huerto. Es un veneno inyectado por serpientes, conceptos y preceptos de bien y de mal.


Jesús habla a todos los fariseos, los más religiosos y los que más amaban guardar la ley y decían que ellos eran santos, santos, santos; con seguridad les dice: ¡serpientes, camada de víboras! Eran hombres, pero se usó ese apelativo para referirse a ellos. Estos son conceptos que se manejan en la cultura judía. Si yo entiendo los conceptos correctos, deja de ser una fábula de ciencia ficción y puedo comprender lo que realmente quieren decir. Porque el día de hoy el hombre sigue comiendo ese mismo árbol de la vida y ese mismo árbol del conocimiento del bien y del mal y sigue perdido sin hallar el objetivo. 


La Escritura maneja el mismo concepto desde el principio hasta el final. Es de lo mismo que habla Pablo y explica de manera magistral en todas sus epístolas. En Génesis, se habla en tipos y figuras. Por eso, Pablo en la segunda carta a los Corintios, dice que teme que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, esa misma serpiente los engañe a ellos en las mentes y sean desviados. Con esto entendemos que no es un animal, sino los conceptos y las enseñanzas que se dan. Es la misma serpiente, es el mismo veneno, son los mismos conceptos. No es una serpiente que habló, es la mente que recibió un concepto y una enseñanza diferente a lo que Dios dijo. 


Es la misma serpiente que hoy habla y confunde. La serpiente es: desviarse; recibir conceptos incorrectos, indebidos, producto de la lengua de los hombres, conceptos humanos que no tienen nada que ver con el propósito divino. De la misma manera que la religión personal engañó a Eva, la religión que ella tuvo, sus mentes pueden ser desviadas. No encuentran el objetivo, porque Pablo dice que el objetivo es: la sencillez y pureza de la devoción a Cristo.