El reto de entender el propósito de nuestra vida

Día 4 de 7 • Ver la lectura de hoy

Devocional

Redefinamos lo que hacemos


Cuando entendemos el árbol de la vida y nuestra relación con él, nos damos cuenta de que no estamos aquí para hacer el culto más maravilloso, sino que vamos a ver cómo transformamos la nación. Tiene que haber una redefinición de nuestra función como iglesia. 


Apocalipsis 22:14, bienaventurado el que lava sus ropas… no se trata de una lavandería espiritual. Hay algo que es el tema central de la revelación bíblica desde el principio: la ley y la gracia, la justicia del hombre y la justicia de Cristo, la condenación de la ley y la vida en el espíritu. En Génesis vemos a Adán caído, no tanto porque participa de los conceptos del bien y del mal, sino que es el resultado de no haber comido del árbol de la vida; y todo aquel que no participa del árbol de la vida termina comiendo del árbol del conocimiento del bien y del mal. El errar de Adán no fue comer del árbol incorrecto, sino no haber comido del propósito para lo cual estaba allí.


En Génesis vemos a este Adán caído, y en Génesis también vemos a Abraham, que creyó a Dios y su fe le fue contada por justicia. No vivió por la ley sino por la fe. No comió del árbol del conocimiento del bien y del mal porque no hubiera alcanzado la justicia de Dios. Adán es el modelo incorrecto. Abraham es el padre de la fe, el hombre que agradó a Dios por la fe. Adán vivió en maldición, Abraham vivió en bendición. Adán tenía una conciencia culpable, Abraham tenía una conciencia limpia. Adán rehuyó a la voz de Dios, Abraham creyó la voz de Dios. Adán transmitió la naturaleza de pecado, Abraham transmitió la promesa de redención. Adán dejó condenación y muerte como herencia, Abraham dejó justificación y vida como herencia. Adán maldijo la tierra por su desobediencia, Abraham bendijo la tierra por su fe. Adán con trabajo comió todos los días de su vida, Abraham por la fe fue prosperado y bendecido. Por Adán fueron malditas todas las familias de la tierra, por Abraham fueron benditas todas las familias de la tierra. 


El tema central de las epístolas de Pablo es la justicia por la fe y la formación de Cristo en los creyentes. Ninguna cosa que el hombre pueda comer físicamente puede traerle separación y conflicto con Dios, como aquellas cosas que el hombre cree. El día que Adán participó de los conceptos de bien y mal, que provienen de una ley, murió. El que tiene oído, que entienda.