Una vida gloriosa

Devocionales

Vivir por gracia


Revisemos.



  • Debemos manifestar la gloria de Dios.

  • Para manifestar la gloria de Dios, debemos conformarnos con el estándar santo de Dios.

  • El pecado destruyó nuestra capacidad de cumplir con ese estándar.

  • Dios proveyó la gracia (en Su Hijo Jesucristo) para traernos de vuelta a un estado santo.

  • Habiendo sido «agraciados» por Dios, debemos vivir triunfantes.


De esta vida triunfante y llena de gracia, queremos vivir derramando esta misma gracia sobre los demás.


Pablo comparte el mensaje de gracia en la primera carta a los Corintios. Este es el mensaje por el cual somos salvos, y por los cuatro verbos que usa, vemos el trabajo de Cristo en nuestro nombre. Él dice que Cristo murió por nuestros pecados. Esto significa que murió en nuestro lugar. Nuestro pecado puso a Cristo en la cruz y su muerte pagó la pena por esos pecados. Cristo fue sepultado, esta es la prueba de la muerte. Cristo resucitó en el tercer día. Su resurrección predijo, que ahora es un hecho su victoria sobre nuestro pecado y muerte. Él fue visto, como prueba de su resurrección. Este increíble mensaje de gracia, es posible gracias a Cristo, que se dio a sí mismo por nosotros.


Como se dio a sí mismo por nosotros, ¿cómo no podemos entregarnos a Él? En la primera carta a Timoteo, Pablo agradece al Señor no solo por haberlo capacitado, sino por haberlo puesto en el ministerio. En otras palabras, el ministerio de gracia de Pablo se basa en la gratitud y no en la culpa. Es una vida de «querer» y no «tener que». Su vida ahora es una carta de agradecimiento al Señor. Su ministerio de gracia también se convierte en un ministerio de buenas obras. En Efesios, Pablo nuevamente declara nuestro propósito. Fuimos creados en Cristo para buenas obras, lo que nos lleva completamente a nuestro propósito final. Pablo dice que hagamos todo con gracia, por gratitud y por las buenas obras de manifestar el carácter de Dios. El ministerio de la gracia es posible por y para Cristo, quien es glorificado cuando ministramos la gracia a otros. Cuando exhibimos la gracia, es para su gloria y nuestro bien.


Dos preguntas: ¿entiendes este increíble mensaje de gracia? ¿Sirves a los demás, en la gracia que has experimentado?