1 PEDRO 1
DHHE
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Introducción (1.1-13)
Saludo
1Pedro,#1.1 Pedro: Hch 1.15 n. apóstol#1.1 Apóstol: Véase Mt 10.1-2 n. de Jesucristo, a los que viven esparcidos fuera de su patria,#1.1 Fuera de su patria: Cf. Flp 3.20; Heb 11.13; 13.14. en las provincias de Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,#1.1 Provincias romanas de Asia Menor (parte de la actual Turquía). 2a quienes Dios Padre había escogido anteriormente conforme a su propósito. Por medio del Espíritu os ha consagrado#1.2 Cf. Ro 8.29-30. para que le obedezcáis y seáis purificados#1.2 Purificados: lit. rociados; cf. Ex 24.6-8; Heb 9.12-14; 12.24, y véase Ro 3.25 nota t. Nótese la triple mención: de Dios Padre, del Espíritu y de Jesucristo (véase 2 Co 13.13 nota j). con la sangre de Jesucristo.#1.2 Con la sangre de Jesucristo: referencia a la muerte redentora de Cristo en la cruz. Cf. 1.19; Heb 9.14. Recibid abundancia de gracia y de paz.
Una esperanza viva
3Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo.#1.3 Cf. 1.23; Jn 3.3-7; Ro 6.4-13. Esto nos da una viva esperanza#1.3-4 Viva esperanza: La esperanza es viva porque se funda en la resurrección de Jesucristo, principio de una vida nueva para los creyentes. Cf. Jn 11.25-26. 4y hará que recibáis la herencia#1.4 Herencia: término que en el AT se refiere especialmente a Canaán, la tierra prometida al pueblo de Dios; en el NT se aplica a la salvación que Dios otorga a los que confían en él, y que constituye el fundamento de la esperanza cristiana, tema sobresaliente en esta carta (1.13,21; 3.5,15). Véase Mt 5.5 n.; cf. Ro 8.17; Gl 3.29. que Dios os tiene guardada en el cielo, la cual no se puede destruir ni manchar ni marchitar. 5Por la fe que tenéis en Dios, él os protege con su poder para que alcancéis la salvación que tiene preparada y que dará a conocer en los tiempos últimos.
6Por esta razón estáis llenos de alegría,#1.6 Estáis llenos: o llenaos. aun cuando sea necesario que durante un poco de tiempo paséis por muchas pruebas. 7Porque vuestra fe es como el oro: su calidad debe ser probada por medio del fuego.#1.6-7 Cf. Ro 5.3-5; Stg 1.2-3; 1 P 4.12. El oro se prueba o se refina mediante el fuego, que quita la escoria o impureza y deja el metal puro. Se refiere especialmente a la persecución que los cristianos estaban sufriendo o iban a sufrir a manos de la autoridad romana. La fe que resiste la prueba vale mucho más que el oro, el cual se puede destruir. De manera que vuestra fe, al ser así probada, merecerá aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo aparezca.
8-9Vosotros amáis a Jesucristo aunque no le habéis visto.#1.8-9 Jn 20.29. Ahora, creyendo en él sin haberle visto, os alegráis al haber alcanzado la salvación de vuestras almas,#1.8-9 La salvación: lit. la salvación de las almas. La palabra alma en el lenguaje bíblico puede significar también persona o vida. Cf. 1.22, y véase 2.25 nota g. que es la meta de vuestra fe; y esa alegría vuestra es tan grande y gloriosa que no podéis expresarla con palabras.
10Ya los profetas estudiaron e investigaron acerca de esta salvación, y hablaron de lo que Dios en su bondad os iba a dar.#1.10 Cf. Mt 13.17. 11El Espíritu de Cristo#1.11 Ro 8.9; Gl 4.6. hacía saber de antemano a los profetas lo que Cristo había de sufrir y la gloria que vendría después;#1.11 Cf. Is 53; Lc 24.26-27. y ellos trataban de descubrir a qué persona y a qué tiempo se refería ese Espíritu que estaba en ellos. 12Y Dios les hizo saber que lo que anunciaban no era para bien de ellos mismos, sino para vuestro bien. Ahora pues, esto os ha sido anunciado por los mismos que os predicaron el evangelio con el poder del Espíritu Santo enviado del cielo.#1.12 Cf. Hch 2. ¡Estas son cosas que los propios ángeles quisieran contemplar! 13Por eso, estad preparados y usad de vuestro buen juicio. Poned toda vuestra esperanza en lo que Dios, en su bondad, va a daros cuando Jesucristo aparezca.
1. La nueva vida en Cristo (1.14–2.10)
Llamados a una vida santa
14Como hijos obedientes, no viváis conforme a los deseos que teníais antes de conocer a Dios.#1.14 Antes de conocer a Dios: lit. en el tiempo de vuestra ignorancia. Se refiere a los paganos que antes no conocían al verdadero Dios ni la ley revelada al pueblo de Israel. Cf. Ef 2.3; 4.17-18. 15Al contrario, vivid de una manera completamente santa, porque Dios, que os llamó, es santo; 16pues la Escritura dice: “Sed santos, porque yo soy santo.”#1.16 Lv 11.45; 19.2; cf. Mt 5.48.
17Si llamáis “Padre”#1.17 Padre: Véase Lc 11.2 nota c (cf. Sal 89.26; Is 64.8; Eclo 23.4). a Dios, que juzga a cada cual según sus hechos y sin hacer diferencia entre unas personas y otras,#1.17 Dt 10.17; Ro 2.11; Ef 6.9; Col 3.25; la misma idea aparece en el discurso de Pedro en Hch 10.34. debéis mostrarle reverencia durante todo el tiempo que viváis en este mundo. 18Pues Dios os ha rescatado de la vida sin sentido#1.18 Sin sentido: lit. vana. Esta palabra puede aludir a los ídolos, que el AT llama “vanos” o inútiles (Is 41.29; Jer 8.19). que heredasteis de vuestros antepasados; y sabéis muy bien que el costo de este rescate#1.18 Os ha rescatado... el costo de este rescate: La liberación de la esclavitud al pecado no se obtiene pagando un precio material, sino mediante el sacrificio de Cristo. Véase Mt 20.28 nota p; cf. Ro 3.24-25; 1 Ti 2.6. no se pagó con bienes corruptibles, como el oro o la plata, 19sino con la sangre preciosa de Cristo,#1.19 Con la sangre preciosa de Cristo: Véase 1.2 nota g. ofrecido en sacrificio como un cordero#1.19 Cordero: Véase Jn 1.29 n. Se alude al cordero sin defecto que se ofrecía en la Pascua (Ex 12.5; 1 Co 5.7), o en otras ocasiones (Ex 29.38-42). Cf. Ap 5.12; 13.8. sin defecto ni mancha. 20Cristo había sido destinado para esto desde antes de la creación del mundo, pero en estos tiempos últimos ha aparecido para vuestro bien. 21Por medio de Cristo, vosotros creéis en Dios, el cual le resucitó y le glorificó; así, vuestra fe y vuestra esperanza están puestas en Dios.
22Ahora, al obedecer al mensaje de la verdad, habéis purificado vuestras almas#1.22 Habéis purificado vuestras almas: Véase 1.9 n. para amar sinceramente a los hermanos. Amaos, pues, unos a otros con corazón puro y con todas vuestras fuerzas,#1.22 Jn 13.34; Ro 12.9-10. 23pues habéis vuelto a nacer, y esta vez no de padres mortales, sino de la palabra de Dios, viva y permanente. 24Porque la Escritura dice:
“Todo hombre es como hierba,
y su grandeza es como la flor de la hierba.
La hierba se seca y la flor se cae,
25pero la palabra del Señor permanece para siempre.”#1.24-25 Is 40.6-8; también se cita este texto en Stg 1.10-11.
Esta palabra es el evangelio que se os ha anunciado.