Salmos 92
DHH94I
92
SALMO 92 (91)
Un canto de alabanza#Salmo 92 Canto de acción de gracias, con una clara tendencia didáctica o sapiencial. El salmista ha experimentado personalmente la ayuda del Señor (v. 4 [5]), y su experiencia le ha enseñado esta lección de sabiduría: el Señor colma de bendiciones a sus fieles (vv. 12-15 [13-16]) y les hace ver qué breve y pasajero es el triunfo de los malvados (vv. 7-9 [8-10],11 [12]).
1 (1) Salmo y cántico para el sábado.
1 1 (2) Altísimo Señor,
¡qué bueno es darte gracias
y cantar himnos en tu honor!
2 2 (3) Anunciar por la mañana y por la noche
tu gran amor y fidelidad,
3 3 (4) al son de instrumentos de cuerda,
con música suave de arpa y de salterio.
4 4 (5) Oh Señor,
¡tú me has hecho feliz con tus acciones!
¡Tus obras me llenan de alegría!
5 5 (6) Oh Señor,
¡qué grandes son tus obras!,
¡qué profundos tus pensamientos!#92.5(6) Sal 104.24.
6 6 (7) ¡Sólo los necios#92.6(7) Los necios: término típico de la literatura sapiencial; se refiere especialmente a los que se niegan a comprender los secretos de la sabiduría divina y, por eso, pueden ser reprobados a causa de su ignorancia (Sal 32.9; 73.21-22; 94.8; cf. 1 Co 1.20-21). Véase también Sal 14.1 n. no pueden entenderlo!
7 7 (8) Si los malvados y malhechores
crecen como la hierba,#92.7(8) Sal 37.2,20. y prosperan,
es sólo para ser destruidos para siempre.
8 8 (9) Pero tú, Señor, por siempre estás en lo alto.
9 9 (10) Una cosa es cierta, Señor:
que tus enemigos serán destruidos;
que todos los malhechores serán dispersados.
10 10 (11) Tú aumentas mis fuerzas
como las fuerzas de un toro,
y viertes perfume sobre mi cabeza.#92.10(11) El gesto de derramar perfume o aceite perfumado sobre la cabeza era símbolo de alegría (Sal 23.5; 45.7-8 [8-9]).
11 11 (12) He de ver cómo caen mis enemigos;
¡he de oír las quejas de esos malvados!
12 12 (13) Los buenos florecen como las palmas
y crecen como los cedros#92.12(13) Las palmas y los cedros, dos árboles muy admirados por su altura y su larga vida. Cf. Sal 1.3; 52.8(10). del Líbano.
13 13 (14) Están plantados en el templo del Señor;
florecen en los atrios de nuestro Dios.#92.13(14) En los atrios de nuestro Dios: se refiere al templo de Jerusalén. Cf. Sal 27.4-5; 84.4(5).
14 14 (15) Aun en su vejez, darán fruto;
siempre estarán fuertes y lozanos,
15 15 (16) y anunciarán que el Señor, mi protector,
es recto y no hay en él injusticia.

Texto © Sociedades Bíblicas Unidas, 1994.

Learn More About Biblia Dios Habla Hoy