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SALMO 69 (68)
Un grito de angustia#Salmo 69 Como el 22, esta súplica es un grito al Señor en demanda de auxilio. En peligro de muerte a causa de su enfermedad (v. 29 [30]), acusado y perseguido injustamente (v. 4 [5]), y abandonado hasta por sus amigos y parientes (v. 8 [9]), el salmista pide a Dios que lo proteja en la aflicción y lo defienda de sus enemigos. Sal 18.30 (31),46 (47); 28.7; 33.20; 59.11 (12); 84.11 (12).
1 (1) Del maestro de coro, según la melodía de «Los lirios».#69.0(1) Según la melodía de «Los lirios»: Véanse Sal 22.0(1) n. De David.
1 1 (2) Sálvame, Dios mío,
porque estoy a punto de ahogarme;
2 2 (3) me estoy hundiendo en un pantano profundo#69.2(3) El pantano profundo es un símbolo de las calamidades y de los peligros mortales (Sal 40.2 [3]).
y no tengo dónde apoyar los pies.#69.2(3) Cf. Jer 38.6.
He llegado a lo más hondo del agua
y me arrastra la corriente.#69.2(3) Cf. Sal 18.4(5),16(17); 42.7(8); 124.4; cf. también Jon 2.6(7).
3 3 (4) Ya estoy ronco de tanto gritar;
la garganta me duele;
¡mis ojos están cansados
de tanto esperar a mi Dios!
4 4 (5) Son más los que me odian sin motivo#69.4(5) Sal 35.19. Jesús cita estas palabras en Jn 15.25.
que los pelos de mi cabeza;
han aumentado mis enemigos,
los que sin razón me destruyen
y me exigen que devuelva lo que no he robado.
5 5 (6) Dios mío, tú sabes cuán necio he sido;
no puedo esconderte mis pecados.#69.5(6) Sal 19.12(13); 25.7; 51.1-5(3-7), 9-10(11-12).
6 6 (7) Señor, Dios todopoderoso,
¡que no pasen vergüenza por mi culpa
los que confían en ti!
Dios de Israel,
¡que no se decepcionen por mi causa
los que con ansia te buscan!#69.6(7) Los padecimientos del salmista ponen en juego el honor del Señor: si él no lo ayuda, quedarán decepcionados todos los fieles que esperan y confían en Dios. Cf. Sal 35.25-27. Véase Confianza en el Índice temático.
7 7 (8) Por ti he soportado ofensas;
mi cara se ha cubierto de vergüenza;
8 8 (9) ¡soy como un extraño y desconocido
para mis propios hermanos!#69.8(9) Cf. Job 6.15; 19.13-19; Sal 38.11(12); 41.9(10); 88.8(9).
9 9 (10) Me consume el celo por tu casa;#69.9(10) Jn 2.17.
en mí han recaído las ofensas
de los que te insultan.#69.9(10) Ro 15.3.
10 10 (11) Cuando lloro y ayuno, se burlan de mí;
11 11 (12) si me visto de luto, soy el hazmerreír#69.11(12) El hazmerreír: Lit. un proverbio. La situación del salmista es tema de conversación de todos, de manera que se ha convertido en una frase proverbial que provoca risas y burlas. de todos.
12 12 (13) Ando de boca en boca,#69.12(13) Ando de boca en boca: Lit. Hablan de mí los que se sientan a la puerta. Se refiere a la puerta de la ciudad, punto de reunión donde se resolvían los pleitos y se divulgaban las últimas noticias.
y los borrachos me hacen canciones.
13 13 (14) Pero yo, Señor, a ti clamo.
Dios mío, ¡ayúdame ahora!
Por tu gran amor, ¡respóndeme!
Por tu constante ayuda, ¡sálvame!#69.13(14) Pero yo, Señor... ¡sálvame!: sentido probable. Otra posible traducción: Pero yo dirijo mi oración a ti, Señor, en el tiempo propicio; ¡respóndeme por tu gran misericordia, sálvame por tu fidelidad!
14 14 (15) ¡No dejes que me hunda en el lodo!
¡Ponme a salvo de los que me odian
y de las aguas profundas!
15 15 (16) ¡No dejes que me arrastre la corriente!
¡No dejes que el profundo remolino
me trague y se cierre tras de mí!
16 16 (17) Señor, respóndeme;
¡tú eres bueno y todo amor!
Por tu inmensa ternura, fíjate en mí;
17 ¡no rechaces a este siervo tuyo!
¡Respóndeme pronto, que estoy en peligro!
18 18 (19) Acércate a mí, y sálvame;
¡líbrame de mis enemigos!
19 19 (20) Tú conoces las ofensas,
la vergüenza y la deshonra que he sufrido;
tú sabes quiénes son mis enemigos.
20 20 (21) Las ofensas me han roto el corazón;
¡estoy sin ánimo y sin fuerzas!
Inútilmente he buscado
quien me consuele y compadezca.
21 21 (22) En mi comida pusieron veneno,
y cuando tuve sed me dieron a beber vinagre.#69.21(22) Cf. Mt 27.34,48; Mc 15.23,36; Lc 23.36; Jn 19.28-29.
22 22 (23) ¡Que su mesa y sus comidas de amistad
se conviertan en trampa para ellos!
23 23 (24) ¡Haz que se queden ciegos
y que siempre les tiemblen las piernas!#69.22-23(23-24) Ro 11.9-10.
24 24 (25) Descarga tu enojo sobre ellos;
¡que tu furia encendida los alcance!
25 25 (26) Que su campamento se vuelva un desierto,
y que nadie viva en sus tiendas;#69.25(26) Hch 1.20.
26 26 (27) pues persiguen al que has afligido
y se burlan del dolor del que has herido.
27 27 (28) Devuélveles mal por mal;
¡que no alcancen tu perdón!
28 28 (29) ¡Bórralos del libro de la vida!#69.28(29) Es decir, que tengan una muerte prematura. Aquí el libro de la vida es el registro donde están escritos los nombres de los que todavía viven (Ex 32.32). En el NT, esta misma expresión metafórica se refiere a los que gozarán de la felicidad eterna junto a Dios, después de la muerte (Flp 4.3; véanse las referencias en Ap 3.5 nota  f). Véanse también Sal 56.8(9) nota  h; 139.16 n.
¡No los pongas en la lista de los justos!
29 29 (30) Pero a mí, que estoy enfermo y afligido,
levántame, Dios mío, y sálvame.
30 30 (31) Alabaré con cantos el nombre de Dios;
lo alabaré con gratitud,#69.30-36(31-37) Alabaré... gratitud: En esta parte final se percibe un sensible cambio de tono. Seguro de ser escuchado, el salmista promete dar gracias al Señor públicamente, para edificación y alegría de todos los fieles. Cf. Sal 22.22-31(23-32).
31 31 (32) y el Señor quedará más complacido
que si le ofreciera un toro en sacrificio
o un novillo con cuernos y pezuñas.#69.31(32) La acción de gracias, lo mismo que el fiel cumplimiento de la voluntad de Dios (Sal 40.6-8 [7-9]) y la conversión interior (Sal 51.17 [19]), son más agradables al Señor que todas las víctimas de los sacrificios. Cf. Sal 50.14; Is 1.10-17; Os 6.6; Am 5.22-24. Véase Sal 40.6(7) nota  f.
32 32 (33) Al ver esto, se alegrarán los afligidos
y se animará el corazón de los que buscan a Dios;
33 33 (34) pues el Señor escucha a los pobres
y no desprecia a los suyos que están presos.
34 34 (35) ¡Alaben al Señor el cielo, la tierra y el mar,
y todos los seres que en ellos viven!
35-36 35-36 (36-37) Pues Dios salvará a Sión
y reconstruirá las ciudades de Judá.
Los hijos de sus siervos heredarán la ciudad;
allí vivirán y tomarán posesión de ella;
¡los que aman su nombre la habitarán!#69.35-36(36-37) Estos vv. indican que el salmo fue compuesto cuando todavía Israel no se había restablecido de la catástrofe del 587 a.C. Cf. 2 R 25.1-7.