Parallel
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3. La verdadera fe
1Queridos hermanos, no crean ustedes a todos los que dicen estar inspirados por Dios, sino pónganlos a prueba, a ver si el espíritu que hay en ellos es de Dios o no. Porque el mundo está lleno de falsos profetas. 2De esta manera pueden ustedes saber quién tiene el Espíritu de Dios: todo el que reconoce que Jesucristo vino como hombre verdadero,#4.2 Jn 1.14. tiene el Espíritu de Dios. 3El que no reconoce así a Jesús, no tiene el Espíritu de Dios; al contrario, tiene el espíritu del Anticristo.#4.2-3 Anticristo: Véase 1 Jn 2.18 nota *. Ustedes han oído que ese espíritu ha de venir; pues bien, ya está en el mundo.#4.1-3 Mt 7.15; 2 Jn 7.
4Hijitos, ustedes son de Dios y han vencido a esos mentirosos, porque el que está en ustedes#4.4 El que está en ustedes: Puede ser el Padre o el Espíritu. es más poderoso que el que está en el mundo.#4.4 El que está en el mundo: es decir, el diablo. 1 Jn 3.10; cf. Jn 12.31; 14.30. 5Ellos son del mundo; por eso hablan de las cosas del mundo, y los que son del mundo los escuchan.#4.5 Jn 15.19. Ellos: los que se han separado (véase 1 Jn 2.18 nota *). 6En cambio, nosotros somos de Dios. El que conoce a Dios nos escucha, pero el que no es de Dios no nos escucha.#4.6 Jn 8.47; 18.37. En esto, pues, podemos conocer quién tiene el espíritu de la verdad#4.6 El espíritu de la verdad: Cf. Jn 14.16-17. y quién tiene el espíritu del engaño.
Tercer desarrollo
(4.7—5.21)
1. El amor, señal de nuestra comunión con Dios
7Queridos hermanos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios.#4.7 1 Jn 3.23. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. 8El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.#4.8 Dios es amor: explicado en 4.9-10, y repetido en el v. 16. 9Dios mostró su amor hacia nosotros#4.9 Dios mostró su amor hacia nosotros: otra posible traducción: Dios mostró entre nosotros su amor. al enviar a su Hijo único al mundo para que tengamos vida por él. 10El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo,#4.10 Cf. Ro 5.8. para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.#4.9-10 Cf. Jn 3.16-17; Ro 8.32; Gl 1.4; 2.20.
11Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros. 12A Dios nunca lo ha visto nadie;#4.12 Jn 1.18. pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros. 13La prueba de que nosotros vivimos en Dios y de que él vive en nosotros, es que nos ha dado su Espíritu.#4.13 Ro 8.9; 1 Jn 3.24. 14Y nosotros mismos hemos visto y declaramos que el Padre envió a su Hijo para salvar al mundo.#4.14 Jn 3.17. 15Cualquiera que reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, vive en Dios y Dios en él.
16Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor,#4.16 Cf. 4.8-10. y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él. 17De esta manera se hace realidad el amor en nosotros, para que en el día del juicio tengamos confianza;#4.17 Tengamos confianza: Cf. 1 Jn 2.28. porque nosotros somos en este mundo tal como es Jesucristo.#4.17 Somos en este mundo tal como es Jesucristo: La semejanza del cristiano con Cristo, ya en este mundo, es la base de su confianza. 18Donde hay amor no hay miedo.#4.18 Ro 8.15; 2 Ti 1.7. Al contrario, el amor perfecto echa fuera el miedo, pues el miedo supone el castigo. Por eso, si alguien tiene miedo, es que no ha llegado a amar perfectamente.#4.18 No ha llegado a amar perfectamente: otra posible traducción: el amor no ha llegado a hacerse realidad en él; es decir, que la persona no ha comprendido realmente el amor de Dios.
19Nosotros amamos porque él nos amó primero. 20Si alguno dice: «Yo amo a Dios», y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve.#4.20 1 Jn 2.9-11. 21Jesucristo nos ha dado este mandamiento: que el que ama a Dios, ame también a su hermano.#4.21 Cf. Mt 22.37-39; Mc 12.29-31.