YouVersion Logo
Search Icon

MIEZ MINISTERIOS EBENEZER

Tiempos de Reconciliación - Día 12

Tiempos de Reconciliación - Día 12

Devocional para 21 Días de Ayuno y Oración

Locations & Times

MIEZ Ministerios Ebenezer

2861 SW 69th Ct, Miami, FL 33155, USA

Thursday 1:00 AM

ARREPENTIMIENTO + PERDON = RECONCILIACION

¿Nos hemos percatado lo fácil que es tergiversar las palabras? Con tan solo quitar un signo de puntuación o un acento podríamos hacer que una frase suene muy diferente, e inclusive cambiar el significado original. Refiriéndonos al de Efesios 4:32, Nadie puede agregar, quitar o editar ese versículo en la Biblia, pero lo cierto es que en la realidad en ocasiones lo hemos tergiversado, y en la práctica contradecimos lo que el apóstol Pablo nos está demandando de parte del Señor.
¡No es lo mismo condenar que condonar! ¡A simple vista, la diferencia es tan solo una vocal, pero conceptualmente es exactamente lo contrario!
Condonar significa perdonar una pena, deuda o agravio. Y condenar es imponer una pena, reprobar, rechazar y mandar al infierno. Es más, la Biblia nos enseña que oremos por nuestros enemigos, y si vemos caer a nuestro hermano, en lugar de condenarlo, deberíamos orar con todo amor por él, en lugar de juzgarlo.

Todos sabemos que el mundo físico esta gobernado por leyes expresados en fórmulas, ese es el caso de la geometría, físicas, químicas, matemáticas, etc.
Por ejemplo, 1+1=2 (uno más uno, igual a dos) De la misma manera, podemos encontrar una fórmula divina que la mayoría de nosotros ha experimentado en carne propia, y es la siguiente: Arrepentimiento (de nuestra parte) + Perdón (de parte de Dios) = RECONCILIACIÓN (entre ambas partes) Esto en Biblia se le conoce como el ministerio de la reconciliación. (2 Corintios 5:11-21).

Ahora la pregunta es, ¿podemos aplicar esa regla en dirección horizontal para con nuestros hermanos en el plano natural? Y la respuesta es: ¡Claro que sí! En este capítulo 4 de Efesios se nos dice que todos somos miembros del cuerpo de Cristo, y a pesar que tenemos muchas similitudes, por haber sido comprados por la misma sangre derramada por Cristo Jesús, tenemos muchas diferencias por ser cada uno un miembro diferente, aunque somos parte del mismo cuerpo, tenemos funciones diferentes, llamados diferentes, virtudes y defectos diferentes. Se asemeja mucho a un rompecabezas, donde cada pieza es diferente, pero eso es precisamente lo hermoso, que al unirse se enlazan entre sí, para armar al final un cuadro precioso, muchas veces una obra de arte.
Dios mismo en su Palabra nos da los principios para esa unidad, nos habla acerca de no condenar a nuestro hermano, sino más bien a perdonarlo (condonarlo) así como Dios nos ha perdonado a nosotros. Y en el mismo capítulo nos resalta el carácter que debemos manifestar para lograr esa unidad: “con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; (Efesios 4:2-3).
Que importante es mantener la unidad entre nosotros, de esa manera creamos una atmósfera agradable para que Dios se manifieste entre nosotros, y así vivir de manera íntegra. En este ministerio de la reconciliación, se trata de que la unidad del Espíritu, se consolida y fortalece en el vínculo es la PAZ.

Oremos para que Dios nos revele y recuerde a quienes hemos ofendido con nuestras palabras o acciones, que con humildad y mansedumbre podamos ir y buscar a esa persona para ofrecer nuestras disculpas y procurar reconciliar esas relaciones de manera sincera y genuina. Oremos para que podamos perdonar a aquellos que nos han ofendido, aún si esa persona no nos ofrece disculpas. Y así mismo, para mantenernos en santidad sabiendo que Dios ha olvidado para siempre nuestros pecados y ha reconciliado esa comunión de gran valor entre nuestro ser y Él mismo, siendo un Dios rico en misericordia.
Nuestro motivo de Oración para este Día:
Oremos por un derramamiento del Espíritu Santo en nuestra congregación

1. Que haya un despertar a la búsqueda en oración.

2. Que Dios nos bendiga con Bautismos con su Espíritu Santo.

3. Que Dios respalde su Palabra con Sanidades, milagros y liberación.