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Koinonia Surco, Lima Peru

¿Administrar qué? ¡No soy administrador sino cabezón!

¿Administrar qué? ¡No soy administrador sino cabezón!

En esta enseñanza aprenderemos acerca de los dones de presidir o administrar y el don de la mostrar la compasión.

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Koinonia Surco

Nº 163 -165, Cerro Azul 163, Santiago de Surco 15803, Peru

Saturday 7:00 PM

¿Administrar qué?
¡No soy administrador! ¡Soy cabezón!
Al leer este pasaje me pregunto cuantos de nosotros realmente entendemos lo que significó el versículo 4 para Pablo.

Ir a Jerusalén con una ofrenda no era cualquier cosa para Pablo.

Pablo arriesgaba su vida para ayudar a los necesitados de Jerusalén.

Ahora recuerden lo que hemos leído y el ejemplo de Pablo mientras hablamos de los dones del Espíritu Santo.

En algún momento de la enseñanza voy a pedir que ustedes me explican, ¿Qué es lo que tiene que ver 1 Corintios 16 con la explicación de los dones que vamos a estudiar hoy.
Romanos 12:8 C y D.
¿Administrar qué?
Estamos estudiando los dones del Espíritu Santo y estamos aprendiendo lo necesario y lo útil que son.

Son como los ingredientes de un potaje o un postre que son necesarias.
Hay un escasez de líderes preparados e íntegros en nuestro mundo de hoy y eso incluye en el mundo de las iglesias.

Es un don espiritual que es necesario. Vamos a escuchar atentamente y orar para que Dios levante a las personas en nuestra iglesia que podrán cumplir con el papel de la persona que debe presidir.

No necesitamos a una sola persona sino a un buen grupo de personas capacitadas en esta área del ministerio.

Presidir…
Liderar…

Pablo describe el mismo don en 1 Corintios 12:28 y usa la frase, “los que administran.”

La idea de uno que administra es que es el encargado pero no es el dueño.

La iglesia pertenece a Cristo. Las ovejas son suyas…
Los recursos que tenemos no son nuestros sino pertenecen a Dios y vamos a tener que rendir cuentas a Dios por lo que poseemos como personas y como iglesia.
En este caso la palabra en el griego es “proistemi” y significa literalmente ponerse encima de o delante de los otros.

El sustantivo es prostatis.

Uno de los propósitos del don de administrar o la razón por lo cuál Dios levanta a los administradores en la iglesia es…

Para defender a los demás.

En la ciudad de Atenas, los prostatis eran las personas que defendían a los extranjeros quienes no gozaban de los mismos derechos que tenían los ciudadanos legales.

Así que el que sirve en la parte administrativa de la iglesia o como líder necesita mucha fe.
Tiene que ser una persona con el corazón de Dios para la gente y tiene que ser una persona de mucha fe.

No es un simple contador o la persona que asegura de que todo esté funcionando bien en la iglesia.

Es una persona que se preocupa por los necesitados en todo sentido de la palabra.

Esa persona pone las cosas en marcha, ordena las cosas, ve los detalles para que la gente que necesita del Señor y del apoyo pueda recibir ese apoyo que necesita.
El segundo propósito es para poder dirigir al cuerpo o a la iglesia.

¿Pero qué quiere decir eso?

¿Es igual que dirigir una empresa?
El líder tiene que conocer la voluntad de Dios, tiene que entender y compartir el corazón de Dios y tiene que saber cómo seguir a Cristo.

Tiene que saber en qué momento es tiempo de llevar al rebaño a los verdes pastos y a los arroyos de aguas tranquilas y en qué momento debe liderarlos en la batalla

El líder, el administrador tiene que estar en comunión con Dios, quien es el dueño…

Debe liderar con solicitud.
Solicitud….
Disposición…
Diligencia…
Prisa

La disposición de pasar tiempo con el Padre y luego pasar tiempo con la gente.
Solicitud…
Lidera por su ejemplo.
Lidera con el apoyo de los demás
Forma un equipo.
La diligencia para continuar igual en momentos de desánimo y de gran lucha.
Prisa…
No puede esperar para siempre. Tiene que ser pilas.

Si no está dispuesto actuar, si siempre demora mucho la gente pierde el enfoque y se siente insegura.

El líder es una persona de acción. Toma la iniciativa.
Ve lo que los demás no ven.

Va delante…
No está tan adelantado que la gente ni lo ve ni lo entiende pero tampoco espera hasta que todos estén de acuerdo.
Cuando está seguro de que Dios le ha hablado actúa.
El que preside o que administra bajo la influencia del Espíritu Santo es todo lo contrario al posponedor o el perezoso.
El orden aquí es importante…

El que administra conforme al corazón de Dios y luego aquellos que deben ayudar.

Son lo que hacen la obra del ministerio.
En ambos casos lo que administran o ministran es la gracia de Dios.
Entonces Romanos 12:8 dice que debemos de brindar ayuda.

La Nueva Versión Internacional la traduce, “si es el de mostrar compasión, que lo haga con alegría.”

Mi Biblia en inglés dice, demostrar misericordia.

La semana pasada hablamos del don de repartir. Este don es parecido.

Alguien ha dicho, si vas a llevar la compasión a los afligidos lleva la luz de Cristo en tu rostro.
No ayuda mucho estar triste cuando hay porque alegrarnos. Aunque tenemos que llorar con los que lloran, es también importante reírnos y dar algo de gozo y esperanza a los afligidos.

Teresa Mori.

A veces nuestra misericordia trae mas miseria a la vida de la persona.
La compasión produce alegría.

Que seamos los opuestos a los “amigos” de Job, quienes en vez de consolarlo le acusaban y discutían con él.


El Espíritu Santo es capaz de llenarnos con alegría y esperanza en medio de la depresión y el sufrimiento.

Cuando hablamos de alegría, no estamos hablando de carcajadas, no hablamos de bromas.
No estamos hablando de algo superficial.

El Espíritu Santo es capaz de llenarnos de ese gozo profundo y real, ese consuelo que solo Dios puede producir en las vidas de las personas que están sufriendo.
Este don es útil y está disponible para nosotros aún cuando estamos sufriendo y funciona cuando estamos sufriendo más que los que nos rodean.

Es por eso que podemos mostrar compasión con alegría a pesar de lo que nos está pasando.
Es un don espiritual… no depende de nuestra carne, no depende de nuestra capacidad, no depende de nuestras circunstancias.
Solo depende de nuestra disposición…
¿Estamos llenos del Espíritu Santo o no?

Con este don administramos bien lo que Dios nos ha dado también.
Si has sufrido mucho eres un buen candidato para tener ese don. Debes dejar a Dios sanarte y usarte para su gloria.

La verdad de todos esos dones que hemos estudiado es que aunque no fluyes en un cierto don normalmente si tienes al Espíritu Santo, Él posee todos los dones y es capaz de usarte en todas las áreas o en todos los ministerios si Él lo desea.

Estos dones no son limitados al pastor o a unas personas especiales de la iglesia.
Ni siguiera son dados solo a los maduros en la fe.
Queremos orar para que Dios levante más líderes conforme al corazón de Cristo, líderes capaces de tomar la iniciativa y ver como llevarnos al siguiente nivel en lo que es el ministerio a la gente que tanto necesita.

Queremos orar para que Dios nos use en medio de nuestros problemas y nuestras aflicciones para demostrar Su compasión a un mundo que tanto lo necesita.

No nos faltaría
nada si estamos dispuestos a tener fe, olvidarnos de nosotros mismos y buscar el reino de Dios primero.