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Centro Cristiano Victoria. Moreno

Un alma que pedida
CCV. Centro Cristiano Victoria. Ituzaingó 186. Moreno.Por el momento, nuestras Celebraciones son vía ONLINE Buscanos en Youtube como Somos CCV. Dios te Bendiga
Locations & Times
Centro Cristiano Victoria
Ituzaingó 186, B1744FTD Moreno, Buenos Aires, Argentina
Sunday 11:00 AM
Lucas 12:20
“Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?”
Un refrán popular dice: “Árbol que no frutea, bueno es para leña.”Claro que sí, es importante dar fruto.El asunto es en qué tipo de frutos estamos pensando. ¿En frutos que se echan a perder? O ¿En frutos duraderos?
“Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”
Lucas 12:13-21.
“Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?”
Un refrán popular dice: “Árbol que no frutea, bueno es para leña.”Claro que sí, es importante dar fruto.El asunto es en qué tipo de frutos estamos pensando. ¿En frutos que se echan a perder? O ¿En frutos duraderos?
“Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”
Lucas 12:13-21.
Era usual en la Palestina de aquel tiempo el hecho de llevar los pleitos a los rabinos más respetables; pero Jesús no quiso dejarse involucrar en conflictos de bienes materiales.
Eso sí, debido a que era Maestro, transformó esa ocasión para dar sus enseñanzas.
Este episodio contiene dos hechos:
1. El pedido de un hombre a Jesús para que intervenga en un asunto de una herencia.
2. Una enseñanza que Jesús da a la multitud a partir de ese pedido, y luego una serie de enseñanzas para sus discípulos.
A la multitud Jesús les dice:. “La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.”. “Esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?” . “Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”
A sus discípulos: “Ustedes, por el contrario, busquen el reino de Dios, y estas cosas les serán añadidas.” Lucas 12:31
“No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino.” Lucas 12:32
“Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón.” Lucas 12:34
“Manténganse listos, con la ropa bien ajustada y la luz encendida. Pórtense como siervos que esperan a que regrese su señor de un banquete de bodas, para abrirle la puerta tan pronto como él llegue y toque.” Lucas 12:35-36
Eso sí, debido a que era Maestro, transformó esa ocasión para dar sus enseñanzas.
Este episodio contiene dos hechos:
1. El pedido de un hombre a Jesús para que intervenga en un asunto de una herencia.
2. Una enseñanza que Jesús da a la multitud a partir de ese pedido, y luego una serie de enseñanzas para sus discípulos.
A la multitud Jesús les dice:. “La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.”. “Esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?” . “Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”
A sus discípulos: “Ustedes, por el contrario, busquen el reino de Dios, y estas cosas les serán añadidas.” Lucas 12:31
“No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino.” Lucas 12:32
“Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón.” Lucas 12:34
“Manténganse listos, con la ropa bien ajustada y la luz encendida. Pórtense como siervos que esperan a que regrese su señor de un banquete de bodas, para abrirle la puerta tan pronto como él llegue y toque.” Lucas 12:35-36
Veamos muy brevemente las tres frases dedicadas a la multitud:. “La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.”¿Y si no es para acumular bienes para qué vivimos?
El hombre de la parábola de Jesús no veía más allá de sí mismo. Es la parábola en que aparecen más palabras en primera persona: yo, me, mi, mío. Por ejemplo: mis frutos, mis graneros, mis bienes, mi alma. En una ocasión a un estudiante le preguntaron qué clase de palabra era “mío” y contestó: “es un pronombre agresivos”, en vez de posesivo. El rico insensato era agresivamente egoísta. No pensaba en compartir con otros, no pensaba en dar nada. Su actitud es lo contrario a las enseñanzas de Jesús. En realidad el hombre de la parábola no era dueño de nada, las riquezas eran dueñas de él. Por eso volvemos a la pregunta: ¿en que consiste la vida? La mayor parte de la gente quiere tener la mayor cantidad de bienes materiales que se puedan, otros dirán que sólo se trata de pasarla bien, ¿para vos, en que consiste la vida? Bueno, Jesús ¿que dice? Y sí… para Jesús la vida consiste en servir.
. “Esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?”Es interesante que Jesús no plantea lo que casi todos se preguntan, es decir: “si hoy me muero, ¿a donde voy? ¿Qué pasa después?No, el Maestro no plantea eso, lo que dice es: “Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?”.”
Lucas 12:20.No es por ahí, la vida no consiste en acumular bienes.
. “Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”En esto consiste la vida, en se rico para con Dios, y para eso debemos servir a otros, en especial a aquellos que están en dolor y necesidad. El fruto, el resultado que Dios espera de nuestro esfuerzo no consiste en bienes materiales, ni en tener fama o reconocimiento, debemos servir porque ese un un fruto duradero. Debemos ganar almas para Cristo, porque ese es un fruto para toda la eternidad.
A sus discípulos les dijo:“ Ustedes, busquen el reino de Dios, y estas cosas les serán añadidas.” Lucas 12:31.
Su promesa es que si buscamos vivir dentro de las pautas del reino de Dios vamos a recibir todo lo que necesitamos. Por lo tanto no debemos tener miedo, Dios nos ha dado el reino, y agrega, “donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón.” Lucas 12:34. ¿Qué es lo que hace latir más fuerte tu corazón, cuál es tu tesoro, qué es valiosos para vos?
Una alma fuerte es un alma que sabe que es un alma pedida. Se que en algún momento se pedirá mi alma y tengo que estar preparado con el mejor fruto posible. Ese fruto tiene que ser algo duradero.Tenemos que construir graneros que no tengan fecha de vencimiento. Galpones que las tormentas no desintegren. Tenemos que edificar edificios que no puedan ser derrumbados.
El hombre de la parábola de Jesús no veía más allá de sí mismo. Es la parábola en que aparecen más palabras en primera persona: yo, me, mi, mío. Por ejemplo: mis frutos, mis graneros, mis bienes, mi alma. En una ocasión a un estudiante le preguntaron qué clase de palabra era “mío” y contestó: “es un pronombre agresivos”, en vez de posesivo. El rico insensato era agresivamente egoísta. No pensaba en compartir con otros, no pensaba en dar nada. Su actitud es lo contrario a las enseñanzas de Jesús. En realidad el hombre de la parábola no era dueño de nada, las riquezas eran dueñas de él. Por eso volvemos a la pregunta: ¿en que consiste la vida? La mayor parte de la gente quiere tener la mayor cantidad de bienes materiales que se puedan, otros dirán que sólo se trata de pasarla bien, ¿para vos, en que consiste la vida? Bueno, Jesús ¿que dice? Y sí… para Jesús la vida consiste en servir.
. “Esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?”Es interesante que Jesús no plantea lo que casi todos se preguntan, es decir: “si hoy me muero, ¿a donde voy? ¿Qué pasa después?No, el Maestro no plantea eso, lo que dice es: “Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?”.”
Lucas 12:20.No es por ahí, la vida no consiste en acumular bienes.
. “Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”En esto consiste la vida, en se rico para con Dios, y para eso debemos servir a otros, en especial a aquellos que están en dolor y necesidad. El fruto, el resultado que Dios espera de nuestro esfuerzo no consiste en bienes materiales, ni en tener fama o reconocimiento, debemos servir porque ese un un fruto duradero. Debemos ganar almas para Cristo, porque ese es un fruto para toda la eternidad.
A sus discípulos les dijo:“ Ustedes, busquen el reino de Dios, y estas cosas les serán añadidas.” Lucas 12:31.
Su promesa es que si buscamos vivir dentro de las pautas del reino de Dios vamos a recibir todo lo que necesitamos. Por lo tanto no debemos tener miedo, Dios nos ha dado el reino, y agrega, “donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón.” Lucas 12:34. ¿Qué es lo que hace latir más fuerte tu corazón, cuál es tu tesoro, qué es valiosos para vos?
Una alma fuerte es un alma que sabe que es un alma pedida. Se que en algún momento se pedirá mi alma y tengo que estar preparado con el mejor fruto posible. Ese fruto tiene que ser algo duradero.Tenemos que construir graneros que no tengan fecha de vencimiento. Galpones que las tormentas no desintegren. Tenemos que edificar edificios que no puedan ser derrumbados.
Alguna vez les comenté que mi papá, como buen hijo de italianos, era albañil, constructor. Cuando yo tenía unos catorce años me llevó como peón a trabajar con él… duré una semana, me echó. Sin embargo, cuando empezamos a servir al Señor junto con Alba, siendo novios, una de las cosas que el pastor me indicó hacer fue pastones para edificar el templo, y cuando comenzamos el primer pastorado en Rosario una de las primeras cosas que hicimos con la iglesia fue edificar un salón de jóvenes, aulas para la escuela bíblica y una cocina, al tomar el pastorado aquí al poco tiempo estábamos edificando un nuevo templo y después construimos la casa donde vivimos y entonces entendí la pasión que ponía mi papá cuando trabajaba edificando, es hermoso diseñar, construir, ver el resultado del esfuerzo y el trabajo.
Pero todo eso es sólo una metáfora de una tarea mayor, edificar vidas. Hace unos cuantos años una de mis hija me regaló un libro que me impactó, “Predicando para cambiar vidas”, escrito por David Yongi Cho. El pastor de la iglesia evangélica más grande del mundo dice en su libro: “mis mensajes tienen un doble énfasis: un mensaje de esperanza… y un mensaje de fe, que cultiva sueños. La gente sufre de grandes o pequeñas desiluciones. Por tanto debemos sembrar en ellos sueños y esperanza a través del evangelio de Jesucristo.”
Esa es mi tarea como predicador.
Nuestra tarea como iglesia es edificar vidas, para eso transmitimos esperanza, cultivamos sueños, compartimos el gozo del Espíritu Santo.
Jesús deja muchas cosas en claro en estas enseñanzas que hemos leído en el evangelio. Una de ellas es que la vida no consiste en edificar tesoros para uno mismo. La vida consiste en ser rico para con Dios.
Veamos, cuando una persona entrega su vida a Cristo sucede el milagro más grande del universo, se produce un nuevo nacimiento, esa persona pasa del infierno al cielo, y eso no tiene fecha de caducidad, es por la eternidad. Llevar a la gente a Cristo, acompañarlos en su nueva vida, ese es el fruto que permanece, que no se deteriora, sino que a medida que pasa el tiempo va creciendo en Cristo. Esa tarea de edificar vidas en Cristo es edificar tesoros en el cielo, eso es ser rico para con Dios, ese es un resultado de esfuerzo y trabajo que dura para siempre, eso es buscar primero el reino de Dios, eso es extender Su Reino, ese es nuestro tesoro, allí está nuestro corazón.
“Según la gracia que Dios me ha dado, yo, como maestro constructor, eché los cimientos, y otro construye sobre ellos. Pero cada uno tenga cuidado de cómo construye, porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo. Si alguien construye sobre este fundamento, ya sea con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y paja, su obra se mostrará tal cual es, pues el día del juicio la dejará al descubierto. El fuego la dará a conocer, y pondrá a prueba la calidad del trabajo de cada uno. Si lo que alguien ha construido permanece, recibirá su recompensa, pero, si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego. ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?” 1 Corintios 3:10-16 NVI
Por eso hermano, puedo decirte de todo corazón, invertí tu vida en servir a Dios y a la gente, en ganar almas para Cristo. Y querido amigo, para vos que estás viviendo lejos de Dios, te invito para que te acerques a Dios, recibí a Jesús en tu corazón.
Pero todo eso es sólo una metáfora de una tarea mayor, edificar vidas. Hace unos cuantos años una de mis hija me regaló un libro que me impactó, “Predicando para cambiar vidas”, escrito por David Yongi Cho. El pastor de la iglesia evangélica más grande del mundo dice en su libro: “mis mensajes tienen un doble énfasis: un mensaje de esperanza… y un mensaje de fe, que cultiva sueños. La gente sufre de grandes o pequeñas desiluciones. Por tanto debemos sembrar en ellos sueños y esperanza a través del evangelio de Jesucristo.”
Esa es mi tarea como predicador.
Nuestra tarea como iglesia es edificar vidas, para eso transmitimos esperanza, cultivamos sueños, compartimos el gozo del Espíritu Santo.
Jesús deja muchas cosas en claro en estas enseñanzas que hemos leído en el evangelio. Una de ellas es que la vida no consiste en edificar tesoros para uno mismo. La vida consiste en ser rico para con Dios.
Veamos, cuando una persona entrega su vida a Cristo sucede el milagro más grande del universo, se produce un nuevo nacimiento, esa persona pasa del infierno al cielo, y eso no tiene fecha de caducidad, es por la eternidad. Llevar a la gente a Cristo, acompañarlos en su nueva vida, ese es el fruto que permanece, que no se deteriora, sino que a medida que pasa el tiempo va creciendo en Cristo. Esa tarea de edificar vidas en Cristo es edificar tesoros en el cielo, eso es ser rico para con Dios, ese es un resultado de esfuerzo y trabajo que dura para siempre, eso es buscar primero el reino de Dios, eso es extender Su Reino, ese es nuestro tesoro, allí está nuestro corazón.
“Según la gracia que Dios me ha dado, yo, como maestro constructor, eché los cimientos, y otro construye sobre ellos. Pero cada uno tenga cuidado de cómo construye, porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo. Si alguien construye sobre este fundamento, ya sea con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y paja, su obra se mostrará tal cual es, pues el día del juicio la dejará al descubierto. El fuego la dará a conocer, y pondrá a prueba la calidad del trabajo de cada uno. Si lo que alguien ha construido permanece, recibirá su recompensa, pero, si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego. ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?” 1 Corintios 3:10-16 NVI
Por eso hermano, puedo decirte de todo corazón, invertí tu vida en servir a Dios y a la gente, en ganar almas para Cristo. Y querido amigo, para vos que estás viviendo lejos de Dios, te invito para que te acerques a Dios, recibí a Jesús en tu corazón.