The Bible App is completely free, with no advertising and no in-app purchases. Get the app
FEJUBAMI

"PECADO QUE DESTRUYE"
Episodio 2 de la Serie "Pensamientos Suicidas"
Locations & Times
Reflexiones virtuales
La Mira - Lázaro Cárdenas, Vista Hermosa, La Mira, Mich., México
Sunday 10:00 AM

PECADO QUE DESTRUYE
Quiero hablarles de un personaje de la Biblia que decidió quitarse la vida a causa de su traición. Este hombre, al darse cuenta del pecado que cometió, fue y se ahorcó. El ejemplo de Judas nos muestra lo que el pecado y la desesperación llegan a causar en nuestras vidas.
A veces, cuando pecamos, nos sentimos mal con Dios y con la gente de nuestro alrededor, por lo cual, nos alejamos por el miedo al rechazo. Esta soledad es la que muchas veces el enemigo usa para distraernos del amor del Señor; nos hace creer que no lo merecemos. Y es verdad, no somos capaces de merecerlo, pero el amor de Dios es tan grande que nos ama a pesar de. Su palabra dice:
“pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.” (Romanos 5:8)
Él es un Dios amoroso que nos amó a pesar de nuestros pecados, pero no quiere que permanezcamos ahí. Él desea nuestro arrepentimiento para que seamos capaces de aceptar nuestro error y nos dejemos limpiar del pecado. Si tan solo Judas hubiera ido con el Señor para pedirle perdón por su pecado, Él lo hubiera perdonado y el final de su vida hubiera sido distinto.
Así que, cuando nos sintamos incapaces de ser amados o creamos que no tenemos perdón, no olvidemos que el amor de Dios va más allá de todo. Alcemos la vista a nuestro Salvador; aquel que dio su vida por el perdón de la nuestra para que permanezcamos en Él. Que las malas circunstancias o pecados no nos hagan tomar decisiones que no se pueden remediar, como el deseo de terminar con nuestra vida.
Autora: Ana Bethel Guerrero Sáenz (2020) PIB Uruapan
Editora: Hernández I.
Quiero hablarles de un personaje de la Biblia que decidió quitarse la vida a causa de su traición. Este hombre, al darse cuenta del pecado que cometió, fue y se ahorcó. El ejemplo de Judas nos muestra lo que el pecado y la desesperación llegan a causar en nuestras vidas.
A veces, cuando pecamos, nos sentimos mal con Dios y con la gente de nuestro alrededor, por lo cual, nos alejamos por el miedo al rechazo. Esta soledad es la que muchas veces el enemigo usa para distraernos del amor del Señor; nos hace creer que no lo merecemos. Y es verdad, no somos capaces de merecerlo, pero el amor de Dios es tan grande que nos ama a pesar de. Su palabra dice:
“pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.” (Romanos 5:8)
Él es un Dios amoroso que nos amó a pesar de nuestros pecados, pero no quiere que permanezcamos ahí. Él desea nuestro arrepentimiento para que seamos capaces de aceptar nuestro error y nos dejemos limpiar del pecado. Si tan solo Judas hubiera ido con el Señor para pedirle perdón por su pecado, Él lo hubiera perdonado y el final de su vida hubiera sido distinto.
Así que, cuando nos sintamos incapaces de ser amados o creamos que no tenemos perdón, no olvidemos que el amor de Dios va más allá de todo. Alcemos la vista a nuestro Salvador; aquel que dio su vida por el perdón de la nuestra para que permanezcamos en Él. Que las malas circunstancias o pecados no nos hagan tomar decisiones que no se pueden remediar, como el deseo de terminar con nuestra vida.
Autora: Ana Bethel Guerrero Sáenz (2020) PIB Uruapan
Editora: Hernández I.