Quiero Paz con Dios

Devocionales

 


Aceptar la paz


Ahora, si todos estamos separados de Dios por nuestra rebeldía, y si Jesús y su cruz es el puente entre nosotros y Dios, ¿cómo cruzamos el puente de la cruz de Jesús y llegamos al lado de Dios? ¿Cómo entramos en paz con Dios? 


Idea grande #4: Entramos en el acuerdo con Dios cuando dices "sí" a Dios


Entramos en paz con Dios cuando decimos “sí” a Dios con todo lo que somos, con nuestra cabeza, boca, corazón y cuerpo. Ocurre en un momento, y significa mucho. Decir “sí” a Dios no es algo que hacemos para ganar el favor y perdón de Dios — esto recibimos por lo que  hizo Jesús en la cruz —. Decir “sí” es simplemente aceptar el regalo de vida eterna y perdón que Dios ofrece.  Decir “Sí” es entrar en una relación con Dios y recibir el Espíritu de Dios quien entra y mora en uno.


Decimos "sí" a Dios con la cabeza por llegar a tener fe, o creer, en Jesús; es cuando ponemos toda nuestra confianza en Él.  Tener fe salvadora es creer: Que necesitamos un salvador, que Jesús es el hijo de Dios y que sólo Jesús nos puede salvar. Creer en Jesús es decir "sí" con la cabeza.  Es el primer paso en entrar en paz con Dios.  


Decimos "sí" a Dios con el corazón por arrepentirnos. Arrepentirse es volverse a Dios. Es reconocer y aceptar que, hasta este momento, no ha vivido como Dios desea que viva. Es tomar la tomar la decisión que desea cambiar. Es decidir que ahora Dios será su Jefe; que Él mandará en cada área de la vida. 


Decimos "sí" con la boca por confesar nuestra decisión de seguir a Jesús. Igual que cualquier acuerdo humano, para entrar en el acuerdo con Dios, uno tiene que decir, o confesar con su boca, lo que cree de Jesús y su deseo de entrar en este acuerdo con Dios.  


Decimos “sí” a Dios con nuestro cuerpo cuando nos bautizamos. En este momento, sellamos nuestra decisión de entrar en el acuerdo con Dios y seguir a Jesús. Es cuando con el cuerpo decimos: "Estoy tomando la decisión de rendirme completamente a Ti."  El momento de bautizarse es un momento muy decisivo.


La palabra “bautícese” en el texto Griego significa “sumergir”.  Bautizarse, según las escrituras, es sumergir completamente todo el cuerpo en agua. También, Pedro describe el bautismo en el contexto de una decisión que uno toma como adulto. El momento de bautizarse es cuando terminamos el proceso de tomar la decisión de ser hijo de Dios y entrar en paz con Dios.


¿Dónde estás?


Llegar al momento de decir “sí” es un proceso. Empieza en la mente por creer, en el corazón por decidir que quieres estar en este acuerdo con Dios, luego con la boca públicamente confiesas tu decisión, y finalmente, sellas la decisión por bautizarte.  Cada parte del proceso es importante.  Y por tomar la decisión así, entras en paz con Dios. ¿Dónde estás tú en éste proceso de decidir entrar en paz con Dios? Si no has tomado tu propia decisión de seguir a Jesús por arrepentirte y bautizarte,  ¿Qué te detiene a decidir hoy? Te animo que no esperes mucho para tomarla.  Lo más importante en la vida es llegar a ser hijo de Dios.