Los Principios De La Primera Mención

Devocionales

LA SEMILLA DE LA VICTORIA


Tom Lane


"Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar". Génesis 3:15


¿Estás consciente de que en el huerto del Edén comenzó una lucha espiritual eterna y que eres parte de ella? La primera mención de esta lucha espiritual aparece en el tercer capítulo de Génesis, y no solo señala la naturaleza del conflicto sino que también hace referencia a la solución final.


Probablemente estás familiarizado con la historia. Satanás, quien adopta la forma de una serpiente, engaña a Eva. Adán acompaña voluntariamente a Eva en el pecado y he ahí, la caída del hombre. Pero en ese momento de dolor, aflicción, pena y pérdida sin precedentes está la mayor manifestación de esperanza que el mundo haya conocido. Dios revela estas palabras de victoria inminente sobre el poder satánico detrás de la serpiente:


"Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar". Muchas veces, a esa revelación de Dios se le conoce como el protoevangelio, y significa sencillamente que es el primer (proto-) anuncio de la buena noticia del evangelio (evangelium). Esta es también una de las primeras menciones de la palabra "simiente o semilla", y parecido a la forma en que una semilla guarda potencial para el futuro, este versículo resume todo el evangelio.


Es muy asombroso que al principio de los tiempos, Dios haya hablado sobre cómo la humanidad derrotaría a la serpiente de una vez por todas. Aunque no te des cuenta a primera vista, Jesús también está presente en Génesis 3:15. ¿Cómo así? Jesús es la simiente máxima que un día vendrá a aplastarle la cabeza a la serpiente. Y por Él, la declaración profética de la victoria de Dios en el huerto del Edén se cumplió finalmente miles de años después a través de su muerte en la cruz. Jesús nació del Padre y de un descendiente de Eva, y fue la "semilla" en forma humana que vino a redimir al hombre y a derrotar a Satanás y a su rebelión. Pablo resalta esta verdad en Efesios 1:4 (NVI) cuando escribe: "Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo".


Toda la Biblia, la historia de la provisión y la victoria de Dios en la batalla por la humanidad en contra del pecado, es posible gracias a la semilla que se plantó al principio. Este versículo es una invitación temprana a elegir entre el lado del enemigo y el del Señor en la guerra eterna por nuestras almas, y cuando nos rendimos a la obra de Cristo en nuestra vida, elegimos el desenlace victorioso. La palabra "semilla" a menudo representa principio y futuro, pero aquí está la mejor noticia de todas: Jesús, la "Semilla" santa, es el principio, el intermedio y el final del conflicto. Y cuando elegimos a Jesús, podemos participar de la experiencia de su victoria sobre el pecado y la muerte. Al elegirlo a Él, estamos eligiendo la vida.


Oración


Señor, te damos gracias por tu obra redentora en nuestra vida. Estamos contigo en esta batalla para resistir a Satanás mientras revelamos tu amor a quienes nos encontremos, proclamamos las buenas nuevas de tu amor y mostramos a los demás el camino que conduce a una relación contigo. En el nombre de Jesús, amén.


Memory Verse


La exposición de tus palabras nos da luz, y da entendimiento al sencillo. Salmo 119:130 (NVI)