El poder de nuestras palabras

Devocionales

Debemos dar cuenta de cada palabra. 

 Muchas veces las personas no miden las consecuencias de sus actos, muchas veces inclusive desconocen que por cada palabra que digan van a tener que dar cuentas ante el Padre en el juicio final (Mateo 12:36); hemos visto que una simple palabra puede hacer grandes cosas, que ellas brotan de nuestro interior y que debemos brillar también en medio de la oscuridad de las conversaciones que muchas veces se entablan; la Palabra nos enseña que somos bienaventurados cuando actuamos como pacificadores y que seremos llamados hijos e hijas de Dios si así logramos por medio de nuestras palabras llevan paz a quienes están en aflicción (Mateo 5:9).
Sé que parece increíble pero es cierto, acá en la tierra muchas veces las personas hacen un abuso de la libertad de expresión e incluso lastiman a los demás enmascarando la maldad con la excusa de que son honestas; la misma Biblia nos dice que las palabras que usemos deben ser cuidadosamente seleccionadas, veamos lo que nos dice Colosenses 4:6 “Su conversación debe ser siempre agradable y de buen gusto, y deben saber también cómo contestar a cada uno.” Si logramos dominar nuestra lengua y nuestros sentimientos, vamos a poder tener tranquilidad de conciencia porque estaremos seguros que más adelante vamos a ser gratificados en lugar de reprendidos porque usamos del don que nos fue dado de manera correcta.
Oremos al Señor: amado Padre, sabemos que más adelante debemos dar cuentas de todo don y talento que nos diste para trabajar aquí en la tierra, sabemos que si usamos para el mal nuestra boca y usamos palabras deshonestas debemos ser reprendidos y posiblemente castigados; por eso, amado Padre, queremos pedirte en el nombre de Jesucristo que nos ayudes a ser pacificadores y que cada palabra que usemos sea con gracia y amor para ayudar a nuestros semejantes, amén.