La evidente manifestación de Cristo, Parte 2

Devocionales

Ahora que es una nueva creación


Sus parientes o esas personas que no son agradables, ya son perdonados por todo, pero el perdón no ha sido activado en sus vidas. Todo aquel que recibe a Cristo, activa el perdón en su vida, pero Dios no lo ve como perdonado, pasa a otra categoría, que es ser recreado. Antes de recibirte, Dios te consideraba perdonado, pero cuando entras al reino, para Él pasas a la categoría de recreado. De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron. Los recreados no tienen pasado, son hijos, en cambio el perdonado no.


Dice el Padre: descargué mi ira en el Hijo, por eso su muerte fue tan violenta, fue a la cruz a pagar el precio por nuestro pecado. Todos los perdonados no adquieren la categoría de hijos, hasta los ateos y satanistas tienen el perdón. Dios dice: todo lo que me debías ya fue pago, y tengo el regalo que se llama la salvación, que es a través del Hijo. ¿Deseas el regalo o no?


Dios no manda a nadie al infierno, ellos escogen ir allá, porque el Hijo pagó todas las deudas y todos fueron perdonados, pero solamente aquel que recibe y acepta la salvación puede pasar de muerte a vida. Cuando recibió a Cristo, se convirtió en nueva criatura, y como las cosas viejas pasaron, todo pasó. ¿Su mente donde quedó? ¿Dónde cree que quedó su mente? Aunque tuviera mucho conocimiento bíblico, su mente puede tener una mezcla terrible de muchas cosas que Dios hablaba a la antigua creación.


Ahora que es una nueva creación, Dios tuvo que inaugurar algo nuevo también. La nueva creación era una raza que no estaba en la Tierra, es la que tiene la vida «Zoé». Si Dios generó una creación y nueva raza, ¿qué tuvo que hacer nuevo también? Tiene que crear un nuevo pacto para esta creación, porque ya no puede operar con el antiguo pacto, porque este llegaba solamente hasta ser perdonados. El pacto de la antigua creación se basaba en las capacidades que el hombre podía desarrollar. Dios dice: como son una nueva creación recreada en Cristo, que tienen una nueva finalidad, debo meterlos en un nuevo pacto donde jamás estarán bajo maldición. La maldición de la ley fue puesta sobre Aquél que fue colgado sobre la cruz, y amorosamente aceptó ser maldito, para que nosotros fuéramos bendecidos, por eso no tenemos maldiciones generacionales.