La evidente manifestación de Cristo, Parte 2

Devocionales

¿Qué va a pasar con tanta manifestación de Cristo en nuestra vida?


La nueva creación fue hecha para que Cristo se forme, manifieste y ejecute el plan divino en la Tierra. Ya somos bendecidos, somos más que vencedores por Cristo, tenemos una nueva naturaleza, esa es nuestra realidad, no hay condenación para los que estamos en Cristo Jesús.


Usted fue escogido. No escogió usted a Dios. Dios lo vio y dijo: ese es mío; y como lo escogió para vivir en este tiempo, Él sabía que sería una nueva creación. Dios lo escogió para: depositarse, formarse y manifestarse a través de su vida.


¿Cómo quiere vivir su vida en la Tierra? Es una pregunta capciosa. El anhelo de la nueva creación solo es uno, que ya no vivamos, sino que sea Cristo, ese debe ser nuestro deseo apasionado. El deseo apasionado de la creación de afuera incluye: hombres, territorios, vegetales, reino animal, mineral y vegetal, aguardan algo que también tienen informados ellos por Dios, la manifestación de los hijos de Dios. Tanto la antigua como la nueva naturaleza están esperando un fenómeno, que las cosas que Cristo hizo, las hagamos y aún mayores, porque no somos nosotros, es Él manifestándose.


Nadie se debe avergonzar por lo que es en Cristo. Debemos estar preparados para defender lo que creemos. Tarde o temprano debemos definirnos, nos avergonzamos o manifestamos. ¿Qué va a pasar con tanta manifestación de Cristo en nuestra vida?


Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras, el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en su gloria del Padre y de los santos ángeles. No veamos este versículo como condenación, sino que si los hijos de Dios no manifiestan la gloria de Cristo, se avergonzarán de aquello que creen. La creación se encuentra mal, porque los hijos de Dios se avergüenzan de lo que son. El que se avergüenza difícilmente va a cumplir aquello para lo cual fue creado. Somos escogidos para una tarea o función, debemos ser congruentes no sólo con lo que creemos, sino con lo que vivimos. Esta nueva creación fue escogida para ejecutar el propósito eterno, en todos lados. Pablo decía: no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación