La evidente manifestación de Cristo, Parte 2

Devocionales

¿Por qué fracasamos?


Si somos sinceros, todos en algún momento de la vida hemos sentido: frustración, fracaso, tristeza, que las oportunidades se van y que no hay ningún avance. Todos hemos pasado por momentos de crisis y desesperanza. Hay diferentes motivos por los cuales se puede frustrar y fracasar.


¿Por qué hemos fracasado? 


Porque la vida es una lucha y prueba. Hay un motivo que tiene que ver con una tristeza natural, esto es y no es malo, porque los hijos de Dios podemos pasar por momentos de ansiedad. No es malo, porque el mismo Espíritu nos está enseñando algo cuando pasamos por momento de intranquilidad, pero se vuelve malo, cuando no respondemos a la voz del Espíritu.


En la Escritura podemos ver que todo fue creado para ejecutar una acción, cuando no sucede eso, habrá frustración. Todo lo diseñado y creado por Dios fue por un propósito, pero cuando no operan en ese propósito, habrá frustración. La frustración puede ser buena en un hijo de Dios, porque puede alinearnos con el propósito, pero a veces no entendemos, porque creemos que son ataques del diablo o por brujería. Por medio de situaciones, el Espíritu nos dice que nos alineemos para eso por lo cual nos creó Dios, debemos oír esa voz y entenderla.


La iglesia de Cristo, en la Escritura, somos llamados de diferentes maneras: hijos, herederos, el pueblo de Dios, el Israel espiritual, la familia de Dios, la esposa del Cordero, y de muchas formas más. Hay una interesante, porque declara la esencia, y es la nueva creación. Al recibir a Cristo, somos una nueva creación y ella se depositó en nuestro espíritu.


Nuestra alma no transformada, aunque sepa mucha Biblia, si no sabe lo referente a la nueva creación, esa mente no fue alineada. Toda la Escritura es estipulada por Dios, es útil y hábil para enseñar y redargüir, pero no toda la Palabra se aplica a la nueva creación. Mientras la nueva creación no sea educada en quién es, va sufrir por no estar alineada al Espíritu de Dios.


Debemos saber para qué fue formada la nueva creación, pues todo aquello que Dios creó tiene un objetivo, nada fue porque Él estaba aburrido. En el reino todo es causal, no casual. La nueva creación fue hecha con un propósito específico y mientras no caminemos en él, aunque sepamos mucha Biblia, siempre habrá un llamado del Espíritu para alinearnos a aquello para lo cual fuimos creados. El Espíritu va estar trabajando, recordándonos y enseñándonos.


Si desea profundizar más sobre este tema, lo invitamos a ver la predica en este enlace https://www.youtube.com/watch?v=y9wZ4AGsUTs