La evidente manifestación de Cristo, Parte 2

Devocionales

La creación tiene una intención 


Hay una ley que opera en nosotros, la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús, esto nos impulsa a vivir como una nueva creación. El detalle es, ¿para qué fue creada esta nueva creación? Esta creación tiene una intención. Cuando las personas no conocen el nuevo pacto y la verdad presente (la verdad presente es bíblica y opera, edifica y nutre a la iglesia), se quedan en la obra que pasó antes de la cruz, pero con un conocimiento parcial. La mayoría de las personas, por cuestiones religiosas que hemos venido arrastrando de generación a generación, creen que somos una creación de perdonados.


La Escritura dice que cuando Cristo se encontraba en la cruz, estaba reconciliando todo a través de Él con el Padre. Jesús en la cruz dice: ya no serán tomados en cuenta sus pecados. ¿A quiénes no serían contados sus pecados? A toda la humanidad. Quiere decir que, había una deuda de la generación humana, todos los descendientes de Adán, ¿cree que Dios es justo? Como Dios es justo, decía que alguien debía pagar toda esta deuda. ¿Qué comprendía la deuda? El pecado de toda la humanidad, pasados, presentes y futuros. ¿Cómo andaría de deuda la humanidad? ¿Cuánto debíamos? En realidad, una deuda impagable, porque no era externa, sino eterna. Dios tenía un plan de redención, y dijo: voy a traer la solución, porque el hombre no la puede pagar. Dios en su justicia ofrece a su Hijo para pagar la deuda de la humanidad, porque Él tenía una ira santa por causa del pecado. Cuando Cristo, el Cordero se ofrece, dice la Escritura: Él es quien quita el pecado del mundo y en la cruz se reconcilió Dios con el hombre, no tomándole más en cuenta sus pecados. En la cruz el Padre derramó toda la ira sobre el Hijo, ¿cómo cree que quedó el Padre? Satisfecho, por eso en ese momento dijo: no hay más deuda, todos están perdonados, pero no recreados.


¿Cuál es la diferencia entre ser perdonado y ser recreado? Es enorme. Antes de la cruz, el pueblo de Israel tenía el perdón, cuando cometían una falla en su corazón eran perdonados. Dios utilizaba a alguien para aplicar todo el pecado, para perdonar temporalmente al pueblo, ¿quién era ese alguien? Un animalito que era sacrificado, de esta manera eran perdonados, pero ninguno fue recreado, ni Moisés, David, Jeremías, Isaías, Sansón, Elías, Eliseo, y mucho menos Goliat, todos quedaban al nivel de perdonados. La nueva creación no está en el nivel de perdonados, sino de recreados. Fuimos hechos una nueva creación. Antes de nacer en Cristo, ya somos perdonados, porque ese es el evangelio, esas son las buenas noticias.