Parallel
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I. LA CONQUISTA DE CANAÁN
(1—12)
Dios llama a Josué#1.1-9 Esta exhortación del Señor a Josué es una especie de prólogo a todo el libro, especialmente a los relatos de la conquista de Canaán (caps. 2—12). El valor, la firmeza y la inquebrantable fidelidad a la ley del Señor son las condiciones indispensables para iniciar y completar exitosamente la etapa que está a punto de comenzar.
1Después que murió Moisés,#1.1 La referencia a la muerte de Moisés relaciona este cap. con el final de Deuteronomio (cap. 34). Según Nm 27.18; Dt 1.38, el Señor ya había elegido a Josué como sucesor de Moisés. Ahora le ordena que se ponga al frente del pueblo y lo introduzca en la tierra prometida, llevando así a buen término la obra que había comenzado con el éxodo de Egipto. Véase el elogio de Josué en Eclo 46.1-8. el siervo del Señor,#1.1 Moisés, siervo del Señor: Cf. Ex 14.31; Nm 12.7; Dt 34.5; 2 Cr 24.9; Dn 9.11. Véase Is 42.1 nota  b. habló el Señor con Josué, hijo de Nun y ayudante de Moisés,#1.1 Ayudante de Moisés: Ex 24.13; 33.11; Nm 11.28. y le dijo:
2«Como mi siervo Moisés ha muerto, ahora eres tú quien debe cruzar el río Jordán con todo el pueblo de Israel, para ir a la tierra que voy a darles a ustedes. 3Tal como se lo prometí a Moisés, yo les daré toda la tierra en donde ustedes pongan el pie.#1.3 Cf. Dt 11.24. 4Les daré el territorio que va desde el desierto y la sierra del Líbano hasta el gran río Éufrates, con todo el territorio de los hititas, y hasta el mar Mediterráneo.#1.4 El territorio de los hititas: Esta expresión se refiere aquí a las regiones de Siria y Palestina, y no al antiguo imperio hitita, que hasta el momento de su desaparición (hacia el 1170 a.C.) había ocupado la parte central de Asia Menor. Cf. 1 R 10.29; 2 R 7.6; 2 Cr 1.17. Acerca de las fronteras de todo el territorio asignado a Israel, véanse Dt 1.7 nota  j y el mapa correspondiente. 5Nadie te podrá derrotar en toda tu vida, y yo estaré contigo así como estuve con Moisés, sin dejarte ni abandonarte jamás.#1.5 Cf. Dt 31.6,8; Heb 13.5. 6Ten valor y firmeza,#1.6 Cf. Dt 31.6,7,23. que tú vas a repartir la tierra a este pueblo, pues es la herencia que yo prometí a sus antepasados. 7Lo único que te pido es que tengas mucho valor y firmeza, y que cumplas toda la ley que mi siervo Moisés te dio. Cúmplela al pie de la letra para que te vaya bien en todo lo que hagas. 8Repite siempre lo que dice el libro de la ley de Dios, y medita#1.8 Medita: El verbo hebreo se refiere propiamente a una lectura en voz baja pero audible, de acuerdo con la manera de leer en privado que era usual en la antigüedad. Cf. Sal 1.2; Hch 8.28. en él de día y de noche, para que hagas siempre lo que éste ordena. Así todo lo que hagas te saldrá bien. 9Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo#1.9 Estaré contigo: Véanse las referencias en Ex 3.12 nota  j. dondequiera que vayas.»
Josué se prepara para la conquista
10Entonces Josué les dio órdenes a los jefes del pueblo:#1.10 Estos jefes u oficiales (Lit. escribas) eran funcionarios debidamente instruidos, que unas veces aparecen mencionados junto a los ancianos y a los jueces (Dt 16.18; 29.10[9]; Jos 8.33), y otras, como en el caso presente, desempeñaban sus funciones en un contexto militar. A ellos les correspondía comunicar las órdenes a las tropas (Jos 3.2) y ocuparse de reclutarlas y de darles licencia (Dt 20.5-9). Cf. Jos 23.2; 24.1. 11«Vayan por todo el campamento y ordenen a todos que preparen provisiones, porque dentro de tres días vamos a cruzar el río Jordán para tomar posesión de la tierra que el Señor nuestro Dios nos va a dar.»
12Josué habló también a las tribus de Rubén y de Gad y a la media tribu de Manasés, y les dijo:
13—Acuérdense de lo que les mandó Moisés, el siervo del Señor, cuando les dijo que el Señor, el Dios de ustedes, les daría esta tierra para que pudieran descansar.#1.13 Al ponerlo en posesión de la tierra prometida, el Señor hace descansar a su pueblo, después de la esclavitud en Egipto y de la prolongada marcha por el desierto (v. 15). Cf. Heb 4.8-11. 14Dejen aquí sus mujeres, niños y animales, en esta tierra que Moisés les dio de este lado del Jordán. Pero todos los hombres aptos para la guerra tomen sus armas y vayan delante de sus hermanos, para ayudarlos, 15hasta que el Señor les dé a ellos un lugar de descanso, como se lo dio a ustedes, y hasta que ellos también sean dueños de la tierra que el Señor les va a dar. Después, ustedes podrán regresar a sus tierras de este lado oriental del río, para tomar posesión definitiva de esta tierra que les dio Moisés, el siervo de Dios.#1.12-15 Las tribus que ya se habían instalado al este del Jordán debían mostrarse solidarias con las que aún no poseían territorio (Nm 32.28-32; Dt 3.18-20). Una vez que prestaron esa colaboración, Josué las hizo volver a sus tierras (Jos 22.1-6).
16Y ellos contestaron:
—Haremos todo lo que nos has ordenado, e iremos a donde nos mandes. 17Siempre te obedeceremos, como antes obedecimos a Moisés. Lo único que pedimos es que el Señor tu Dios te acompañe como acompañó a Moisés. 18Todo el que se te oponga o no obedezca cuanto tú mandes, morirá. Sólo pedimos que tengas valor y firmeza.#1.16-18 Cf. Nm 27.20; Dt 34.9.