Parallel
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Introducción
(1.1-4)
La palabra de vida#1.1-4 El prólogo de esta carta tiene varios elementos en común con el de Jn (véanse Jn 1.1-18 y notas correspondientes). Aquí la Palabra o Logos (v. 1), que ya existía desde el principio (cf. Jn 1.1), es llamada la Palabra de vida (cf. Jn 1.4-9) y puede identificarse tanto con el contenido del mensaje como con Jesucristo mismo, en quien esta vida se manifestó (vv. 1-2; cf. Jn 1.18).
1Les escribimos a ustedes acerca de aquello que ya existía desde el principio,#1.1 Desde el principio: Cf. Gn 1.1; Jn 1.1. La frase se refiere a Jesucristo en 1 Jn 2.13-14, y aquí puede aludir al comienzo de su actividad y al de la predicación del evangelio por sus discípulos (cf. Jn 15.27), o bien, a la existencia de Cristo, la Palabra, antes de todas las cosas. de lo que hemos oído y de lo que hemos visto con nuestros propios ojos. Porque lo hemos visto y lo hemos tocado con nuestras manos.#1.1 El texto señala que los primeros testigos han oído, visto y tocado a Jesús, destacando de este modo que han tenido un contacto real con él (cf. Jn 1.14). Se trata de la Palabra de vida.#1.1 La Palabra de vida: Cf. Jn 1.4; 6.68. 2Esta vida se manifestó:#1.2 Esta vida se manifestó: Cf. Jn 1.14,18; 14.6. nosotros la vimos y damos testimonio de ella,#1.2 Damos testimonio: Cf. Jn 15.27. y les anunciamos a ustedes esta vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos ha manifestado. 3Les anunciamos, pues, lo que hemos visto y oído, para que ustedes estén unidos con nosotros, como nosotros estamos unidos con Dios el Padre y con su Hijo Jesucristo.#1.3 Unidos: La comunión entre los cristianos, basada en su unión con Dios el Padre y con su Hijo Jesucristo, es un tema importante también en Jn (Jn 14.20; 15.4-6; 17.11,20-23). 4Escribimos estas cosas para que nuestra alegría sea completa.#1.4 Cf. Jn 15.11; 16.24; 17.13.
Primer desarrollo
(1.5—2.28)
1. Liberación del pecado
5Éste es el mensaje que Jesucristo nos enseñó y que les anunciamos a ustedes: que Dios es luz y que en él no hay ninguna oscuridad.#1.5 Se hace un contraste entre la luz, símbolo de la santidad, la verdad y la vida, y la oscuridad, símbolo del pecado, la mentira y la muerte (cf. 1 Jn 2.8-11); también es este un tema sobresaliente en Jn (véase Jn 1.9 n.). 6Si decimos que#1.6 Si decimos que: Esta frase, o una similar, se repite varias veces para advertir contra una actitud de falsa confianza (cf. 1 Jn 1.8,10; 2.4,9; 4.20). estamos unidos a él, y al mismo tiempo vivimos en la oscuridad, mentimos y no practicamos la verdad.#1.6 Verdad: Palabra frecuente en esta carta y en Jn, usada para designar el camino revelado por Dios en su Hijo Jesucristo y que lleva a la vida eterna (cf. Jn 1.14,17; 14.6). Por eso, la expresión «practicar la verdad» (Jn 3.21; 1 Jn 1.6) también es característica de estos escritos. 7Pero si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz,#1.7 1 Jn 2.10; cf. Jn 12.35-36. entonces hay unión entre nosotros, y la sangre de su Hijo Jesús#1.7 La sangre de su Hijo Jesús: esto es, la muerte redentora de Jesús en la cruz (cf. Ef 1.7; véase 1 P 1.2 nota  g). nos limpia de todo pecado.#Heb 9.14; Ap 7.14.
8Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no hay verdad en nosotros; 9pero si confesamos nuestros pecados,#1.9 Cf. Sal 32.5; Pr 28.13; Stg 5.16. podemos confiar en que Dios, que es justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad. 10Si decimos que no hemos cometido pecado, hacemos que Dios parezca mentiroso y no hemos aceptado verdaderamente su palabra.#Pr 20.9; Ec 7.20.