Oseas 2
2
1Pero un día los israelitas
volverán a ser como la arena del mar,
que no se puede contar.
Cuando llegue ese día,
ya no os diré:
«Vosotros no sois mi pueblo»,
sino que os diré:
«Vosotros sois hijos
del Dios de la vida».
2Ese día será grandioso,
pues la gente de Judá y de Israel
volverá a Jerusalén de todas partes;
se reunirán de nuevo en una nación
y tendrán un solo rey.
3Llamad a vuestros hermanos
«Pueblo mío»
y a vuestras hermanas
llamadlas «Amadas mías».
Gómer representa a Israel
4Acusad a vuestra madre, Israel,
que ya no es mi esposa —dice Dios—
ni yo soy su marido.
Que deje de portarse como una prostituta
y no permita que la manoseen sus amantes.
5Si no lo hace, la desnudaré
y la dejaré tal como vino al mundo.
La convertiré en estéril,
será como un desierto
en el que morirá de sed.
6No tendré compasión de sus hijos,
porque son hijos de prostituta.
7Y es que Israel, su madre,
me ha sido infiel,
ha perdido toda su honra
y anda diciendo por ahí:
«Iré en busca de mis amantes,
pues ellos me proporcionan pan y agua,
me dan lana y lino, vino y aceite».
8Pues bien, voy a cerrar su sendero
con una cerca de espinos
y a ponerle delante una valla
para que no encuentre el camino.
9Así aunque vaya detrás de sus amantes,
no podrá alcanzarlos;
y aunque los busque,
no conseguirá encontrarlos.
Entonces dirá:
«Me iba mejor con mi marido,
así que voy a volver con él».
10Ella no quiere reconocer
que soy yo quien la alimenta
y le da todo lo que necesita;
¡hasta oro y plata le he dado
y con ellos se hizo ídolos!
11Por eso voy a quitarle
todo cuanto le he dado,
12la desnudaré ante sus amantes
y nadie la librará de mi castigo.
¡De esta no se va a salvar!
13Voy a poner fin a su alegría,
a sus fiestas de cada semana,
de cada mes y de cada año.
14Ella siempre presume
de las higueras y viñas
que le han regalado sus amantes;
pero yo las voy a destruir
y las convertiré en matorrales;
¡los animales salvajes las devorarán!
15Cuando visita a sus amantes,
se pone anillos y collares,
pero a mí me tiene olvidado.
Por eso la voy a castigar,
pues ha adorado a dioses falsos
y ha quemado incienso en su honor.
Yo soy el Dios de Israel,
y cumpliré mi palabra.
Dios perdonará a su pueblo
16A pesar de todo eso,
llevaré a Israel al desierto,
y allí, con mucho cariño,
haré que se vuelva a enamorar de mí.
17Le devolveré sus viñas,
y convertiré su desgracia
en gran bendición.
Allí volverá a responderme
como cuando era joven,
como cuando salió de Egipto.
18Ese día volverás a serme fiel
y no adorarás a otros dioses
—así os lo aseguro yo que soy Dios.
19Tu lengua no nombrará a los ídolos,
no los volverá a recordar.
Yo soy el Dios de Israel,
y cumpliré mi palabra.
20Aquel día, en favor de mi pueblo,
haré un pacto con las fieras del campo,
con los pájaros del cielo
y con los reptiles que se arrastran por la tierra.
Ningún animal les hará daño.
Destruiré también todas las armas de guerra
para que puedan vivir tranquilos.
21Volveré a casarme contigo, Israel;
me casaré contigo de acuerdo con la ley,
pero también con amor y con ternura.
22Será un matrimonio ya fiel para siempre
y tú me reconocerás como el Señor.
23Aquel día —así lo afirma el Señor—
ordenaré a los cielos
que derramen sobre la tierra su lluvia
24para que la tierra produzca trigo, mosto y aceite.
Todo ello será para Jezrael [Israel].
25Daré a mi pueblo esta tierra;
me compadeceré de «No-Amada»
y a «No-Mi-Pueblo» le diré:
«Y tú eres mi pueblo».
Y él te responderá:
«Y tú eres mi Dios».
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Oseas 2
2
1Pero un día los israelitas
volverán a ser como la arena del mar,
que no se puede contar.
Cuando llegue ese día,
ya no os diré:
«Vosotros no sois mi pueblo»,
sino que os diré:
«Vosotros sois hijos
del Dios de la vida».
2Ese día será grandioso,
pues la gente de Judá y de Israel
volverá a Jerusalén de todas partes;
se reunirán de nuevo en una nación
y tendrán un solo rey.
3Llamad a vuestros hermanos
«Pueblo mío»
y a vuestras hermanas
llamadlas «Amadas mías».
Gómer representa a Israel
4Acusad a vuestra madre, Israel,
que ya no es mi esposa —dice Dios—
ni yo soy su marido.
Que deje de portarse como una prostituta
y no permita que la manoseen sus amantes.
5Si no lo hace, la desnudaré
y la dejaré tal como vino al mundo.
La convertiré en estéril,
será como un desierto
en el que morirá de sed.
6No tendré compasión de sus hijos,
porque son hijos de prostituta.
7Y es que Israel, su madre,
me ha sido infiel,
ha perdido toda su honra
y anda diciendo por ahí:
«Iré en busca de mis amantes,
pues ellos me proporcionan pan y agua,
me dan lana y lino, vino y aceite».
8Pues bien, voy a cerrar su sendero
con una cerca de espinos
y a ponerle delante una valla
para que no encuentre el camino.
9Así aunque vaya detrás de sus amantes,
no podrá alcanzarlos;
y aunque los busque,
no conseguirá encontrarlos.
Entonces dirá:
«Me iba mejor con mi marido,
así que voy a volver con él».
10Ella no quiere reconocer
que soy yo quien la alimenta
y le da todo lo que necesita;
¡hasta oro y plata le he dado
y con ellos se hizo ídolos!
11Por eso voy a quitarle
todo cuanto le he dado,
12la desnudaré ante sus amantes
y nadie la librará de mi castigo.
¡De esta no se va a salvar!
13Voy a poner fin a su alegría,
a sus fiestas de cada semana,
de cada mes y de cada año.
14Ella siempre presume
de las higueras y viñas
que le han regalado sus amantes;
pero yo las voy a destruir
y las convertiré en matorrales;
¡los animales salvajes las devorarán!
15Cuando visita a sus amantes,
se pone anillos y collares,
pero a mí me tiene olvidado.
Por eso la voy a castigar,
pues ha adorado a dioses falsos
y ha quemado incienso en su honor.
Yo soy el Dios de Israel,
y cumpliré mi palabra.
Dios perdonará a su pueblo
16A pesar de todo eso,
llevaré a Israel al desierto,
y allí, con mucho cariño,
haré que se vuelva a enamorar de mí.
17Le devolveré sus viñas,
y convertiré su desgracia
en gran bendición.
Allí volverá a responderme
como cuando era joven,
como cuando salió de Egipto.
18Ese día volverás a serme fiel
y no adorarás a otros dioses
—así os lo aseguro yo que soy Dios.
19Tu lengua no nombrará a los ídolos,
no los volverá a recordar.
Yo soy el Dios de Israel,
y cumpliré mi palabra.
20Aquel día, en favor de mi pueblo,
haré un pacto con las fieras del campo,
con los pájaros del cielo
y con los reptiles que se arrastran por la tierra.
Ningún animal les hará daño.
Destruiré también todas las armas de guerra
para que puedan vivir tranquilos.
21Volveré a casarme contigo, Israel;
me casaré contigo de acuerdo con la ley,
pero también con amor y con ternura.
22Será un matrimonio ya fiel para siempre
y tú me reconocerás como el Señor.
23Aquel día —así lo afirma el Señor—
ordenaré a los cielos
que derramen sobre la tierra su lluvia
24para que la tierra produzca trigo, mosto y aceite.
Todo ello será para Jezrael [Israel].
25Daré a mi pueblo esta tierra;
me compadeceré de «No-Amada»
y a «No-Mi-Pueblo» le diré:
«Y tú eres mi pueblo».
Y él te responderá:
«Y tú eres mi Dios».
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