Salmo 106:1-12
Salmo 106:1-12 NVI
¡Aleluya! Den gracias al SEÑOR porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre. ¿Quién puede proclamar las proezas del SEÑOR o expresar toda su alabanza? Dichosos los que practican la justicia y hacen siempre lo que es justo. Acuérdate de mí, SEÑOR, cuando muestres tu bondad a tu pueblo; ven en mi ayuda el día de tu salvación, para que yo pueda disfrutar del bienestar de tus escogidos, participar de la alegría de tu pueblo y expresar mis alabanzas con tu heredad. Hemos pecado, lo mismo que nuestros antepasados; hemos hecho lo malo y actuado con iniquidad. Cuando nuestros antepasados estaban en Egipto, no tomaron en cuenta tus maravillas, no recordaron la inmensidad de tu gran amor y se rebelaron junto al mar, el mar Rojo. Pero Dios los salvó, haciendo honor a su nombre, para mostrar su gran poder. Reprendió al mar Rojo y este quedó seco; los condujo por las profundidades del mar como si cruzaran el desierto. Los salvó del poder de quienes los odiaban; los rescató del poder de sus enemigos. Las aguas envolvieron a sus adversarios y ninguno de estos quedó con vida. Entonces ellos creyeron en sus promesas y le entonaron alabanzas.





