Estos son los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.
Estos proverbios tienen como propósito
que vosotros, los jóvenes,
lleguéis a ser sabios,
aprendáis a comportaros bien
y seáis capaces de entender
palabras llenas de sabiduría.
También sirven para enseñar
a los que no tienen experiencia
a fin de que sean cuidadosos,
honrados y justos en todo;
que muestren discreción y conocimiento,
y piensen bien lo que hacen.