Ya está cerca el día
en que tendréis abundantes cosechas.
No habréis terminado de cosechar el trigo
cuando tendréis que volver a arar;
no habréis acabado de vendimiar
cuando ya tendréis que empezar a sembrar.
¡En los cerros y en las colinas
correrá el vino como si fuera un río!
Pueblo de Israel,
cuando llegue ese día,
os haré volver a vuestro país.
Entonces reconstruiréis ciudades
y volveréis a habitarlas;
plantaréis viñedos y beberéis su vino,
sembraréis huertos y comeréis sus frutos.