Decís que yo, el Dios todopoderoso,
vivo en medio de vosotros.
Pues bien, si queréis vivir,
dejad de hacer lo malo,
empezad a hacer lo bueno
y tratad a todos con justicia.
Puede ser que entonces
yo, el Dios todopoderoso,
tenga compasión de vosotros,
pueblo de Israel,
y vuelva a bendecir
a los pocos que entre vosotros
hayan quedado con vida.