En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, porque ya llevan mucho tiempo en la fe, pero como les cuesta mucho entender y practicar, tienen la necesidad de que alguien les vuelva a enseñar las verdades más elementales de la fe en Dios, es decir, todavía necesitan leche en lugar de alimento sólido. El que solo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia, es como un bebé recién nacido